La Catedral del Buen Pastor de San Sebastián encara la recta final de su restauración exterior

La última fase de las obras se centrará en la fachada oeste, las vidrieras y las cubiertas, con una duración estimada de 16 a 18 meses.

Imagen genérica de la restauración de la catedral.
IA

Imagen genérica de la restauración de la catedral.

La tercera y última fase de la restauración del exterior de la Catedral del Buen Pastor de San Sebastián ha comenzado, y se estima que requerirá entre 16 y 18 meses para su finalización.

Esta intervención se centrará en la mitad oeste del templo, rehabilitando la fachada y sus elementos de piedra, así como las vidrieras. Además, se repararán las cubiertas y los remates metálicos. El arquitecto responsable, Aitor Zubia, de Zetabi Arkitektura, explicó que la piedra arenisca de Igeldo utilizada en la construcción es fácil de trabajar, pero su mantenimiento presenta particularidades.
Se asegurarán y repararán todas las decoraciones pétreas, y las vidrieras se desmontarán para su restauración. Una vez recolocadas, se instalará un sistema de protección exotérmico con un vidrio exterior para protegerlas de las diferencias térmicas, facilitando su mantenimiento y aumentando su durabilidad. La maquinaria del reloj, actualmente en la parte baja, se reubicará en la planta donde antiguamente se encontraban las esferas, para que pueda ser disfrutada cuando la torre se abra a las visitas, fecha aún por determinar.

"Contaremos con gremios tradicionales que trabajan la piedra y las vidrieras."

Aitor Zubia · Arquitecto
La primera fase de restauración comenzó en 2019 con la torre, y la mitad este se remató en 2023. Ahora se inicia la fase final. El vallado de protección se colocará por fases. La catedral, cuya construcción se inició en 1888, mostrará su mejor cara tras estas intervenciones, que son más potentes que las realizadas anteriormente cada 40 años, principalmente en la torre.
La inversión total para las tres fases supera los 6,7 millones de euros. El Gobierno del Estado ha aportado 4,6 millones (68%), el Obispado de Gipuzkoa 900.000 euros (13%), el Ayuntamiento de Donostia el 7,5%, la Diputación de Gipuzkoa el 6% y el Gobierno Vasco el 5%. Marisol Garmendia, delegada del Gobierno, recordó que las ayudas provienen del Programa 2% Cultural, que en esta última fase ha supuesto un desembolso superior a 2,1 millones de euros. "Estamos satisfechos y orgullosos de contribuir a recuperar el patrimonio artístico y arquitectónico", afirmó.

"Me complace que el Estado reconozca la importancia de los edificios eclesiásticos, que forman parte del patrimonio cultural de nuestro país."

Fernando Prado · Obispo
El obispo de San Sebastián, Fernando Prado, expresó su satisfacción por el reconocimiento estatal a los edificios eclesiásticos como parte del patrimonio cultural. "Este tipo de intervenciones son muy costosas y la Iglesia no las podría afrontar por sí sola", añadió, agradeciendo la "totalmente necesaria" colaboración institucional.