Los precios de los nuevos contratos de alquiler han subido en todas las comarcas de Gipuzkoa desde antes de la pandemia, aunque el ritmo y la intensidad varían significativamente. La presión ha sido especialmente intensa en la franja costera y en el entorno de Donostia, siendo Debagoiena el único punto de respiro en el último año.
No es casualidad que la zona de Donostialdea-Bidasoa sea la más cara, ya que concentra el mayor volumen del mercado, con más de 19.000 contratos en vigor. Este peso explica en parte que sea también donde se registran los precios más elevados, con rentas mensuales que superan los 1.020 euros en los nuevos contratos, tras haber aumentado casi un 29% desde 2019.
Junto a esta, Urola Kosta destaca como el otro gran foco de encarecimiento. Los nuevos alquileres han pasado de 639 euros antes de la pandemia a más de 868 en la actualidad, lo que supone un incremento cercano al 36%, el más alto del territorio. Ambas zonas concentran así los mayores niveles de presión, en línea con la influencia de la capital y el atractivo de la playa.
En el interior, el crecimiento es también significativo, aunque más moderado. Goierri y Tolosaldea presentan subidas en una horquilla de entre el 24% y el 26%, mientras que Debabarrena registra la evolución más contenida, con una subida del 21,9% desde 2019. En todos los casos, las mensualidades actuales se sitúan claramente por encima de las previas a la pandemia, confirmando una tendencia al alza.
El último año introduce, además, un matiz importante. Mientras la mayoría de las comarcas siguen registrando subidas (especialmente intensas en Urola Kosta y Tolosaldea), Debagoiena rompe la tendencia y registra una ligera caída en el precio de los nuevos contratos. Es el único descenso detectado en el territorio (de 673 a 669 euros). Un ajuste mínimo, pero significativo en un contexto de subida generalizada.




