El arresto tuvo lugar el viernes por la tarde en el barrio Belorrieta. El individuo arrojó un cigarro a la vía al percatarse de la presencia de agentes de la Ertzaintza. Este gesto levantó las sospechas de los agentes, quienes creyeron que el cigarrillo podría contener alguna sustancia ilícita.
Durante el registro al presunto traficante, la policía encontró entre sus pertenencias aproximadamente seis gramos de cocaína, 175 gramos de hachís, 48 gramos de marihuana, 18 gramos de anfetamina, una pastilla de éxtasis y un trozo de papel con LSD. Además, se le incautaron dos navajas y unas tijeras, lo que llevó a su detención.




