Cada vez son más las fruterías en Vitoria-Gasteiz que deciden exponer su género en la calle, una estrategia para atraer a los clientes con productos coloridos y frescos, especialmente en primavera. Esta técnica, aunque no es nueva, se ha popularizado en los últimos años en vías como Fueros, Badaya, Prado y Siervas de Jesús, e incluso en la rotonda de Iparralde. Sin embargo, esta práctica ha generado críticas vecinales en algunos casos debido a la estrechez de las aceras.
Actualmente, no existe una regulación específica que prohíba exponer fruta en la vía pública en Vitoria-Gasteiz. En 2021, el gobierno de Gorka Urtaran inició los trámites para crear una ordenanza que regulara esta actividad, buscando dinamizar el comercio y evitar molestias. Dicha ordenanza pretendía establecer criterios estéticos, de salubridad, delimitar el espacio en la acera y fijar una altura mínima, además de introducir una tasa por ocupación de vía pública. No obstante, el proyecto quedó en el olvido al finalizar aquella legislatura.
La situación actual se considera 'alegal'. El Ayuntamiento recuerda que se permite la exhibición de género en la calle, siempre que se cumplan "unas condiciones higiénico-sanitarias mínimas". Al no haber una ordenanza específica, la supervisión recae en el servicio de salud y los inspectores de vía pública. El consistorio matiza que exponer fruta y verdura en la calle supone un "riesgo bajo para la salud", dado que estos productos suelen lavarse o pelarse antes de su consumo y ya están expuestos en el interior de los comercios.
Además de las condiciones higiénicas, las fruterías deben cumplir la normativa general de ocupación de vía pública. Al igual que con las terrazas de hostelería, cualquier comercio que desee colocar elementos en la calle frente a su establecimiento debe comunicarlo y solicitar autorización. Si bien ocupar el espacio entre el escaparate y la calzada es legal, la ocupación de la vía pública requiere un permiso municipal, como cualquier otro elemento instalado en el exterior.




