La infraestructura busca eliminar la desconexión provocada por la línea ferroviaria Bilbao-Donostia. El proyecto cuenta con un presupuesto de 1,9 millones de euros y un plazo de ejecución de 15 meses.
El diseño incluye ascensor y escaleras para garantizar la accesibilidad. La pasarela cruzará las vías con una luz de 31 metros y tendrá una anchura variable, alcanzando los 6 metros en la zona de conexión con los elementos de elevación.
El plan de urbanización contempla la reordenación de los caminos en el parque de Urruzuno, bordeando la zona de calistenia. Asimismo, se integrará un aseo autolimpiable en el espacio adyacente a la torre del ascensor y la terraza de la sociedad gastronómica cercana.




