Cada año, durante las fiestas de Traña-Matiena, el ritual del Donien Atxa incluía un momento especial: cargar el tronco al hombro y entrar en el bar Bodeguilla para golpear la pared del fondo tres veces. Este gesto, surgido en un ambiente festivo, era una muestra de agradecimiento a los responsables del establecimiento por el servicio prestado a las cuadrillas.
Sin embargo, este año, al encontrarse el bar Bodeguilla cerrado, esa parte del ritual no podrá repetirse. Los participantes en las fiestas, no obstante, recordarán con cariño a los miembros del bar, tanto a los actuales como a los de siempre, así como la fiel atención que se ha brindado a las cuadrillas a lo largo de los años.
Como muestra de esa fidelidad, las cuadrillas realizarán la primera cita festiva cerca del antiguo bar Bodeguilla. Desde allí, calentarán motores para recorrer la calle Trañabarren y, como cada año, se dirigirán al cruce de las calles Laubideta, Trañabarren y Zubibitarte. En este punto, colocarán el símbolo que indica que las fiestas están en pleno apogeo.




