Los trágicos accidentes de tráfico en Debabarrena

Siniestros viales mortales han marcado la comarca en las últimas décadas, cobrándose vidas jóvenes.

Imagen genérica de luces de emergencia tras un accidente de tráfico.
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Imagen genérica de luces de emergencia tras un accidente de tráfico.

El grave accidente de tráfico ocurrido este miércoles en la autopista AP-8 a su paso por Elgoibar, que se ha cobrado la vida de cinco personas tras colisionar una furgoneta y un camión cisterna, ha vuelto a sumir a la comarca del Bajo Deba en un profundo estado de conmoción.

A lo largo de las últimas dos décadas, las carreteras que atraviesan Debabarrena, como la AP-8 y N-634, han sido escenario de violentos siniestros viales que han segado la vida de jóvenes vecinos y estudiantes.
En 1991, cuatro ertzainas fallecieron en Eibar al precipitarse su vehículo al vacío desde el viaducto de Azitain, tras resbalar sobre una mancha de aceite en la calzada. Los agentes se dirigían a Errenteria, por cuya comisaría pasaban antes de prestar servicios de seguridad en el Palacio Foral de Donostia.
La noche del jueves 8 de abril de 2010 quedó marcada como una de las fechas más negras en la memoria colectiva de Eibar y Elgoibar. Un turismo Volkswagen Golf ocupado por cuatro jóvenes eibartarras invadió el carril contrario en la N-634, en el tramo que conecta Elgoibar y Maltzaga, colisionando frontalmente contra una furgoneta. La violencia del choque fue devastadora, y además de los cuatro jóvenes, la pareja que viajaba en la furgoneta y su hija de dos años resultaron heridos.
Casi cinco años después, el 23 de enero de 2015, la fatalidad volvió a cebarse con la juventud de la zona en un siniestro ocurrido en la variante de Eibar (N-634). Un turismo Seat Ibiza en el que viajaban tres estudiantes universitarios que se dirigían al Instituto de la Máquina-Herramienta (IMH) de Elgoibar perdió el control en el túnel de Itzio, invadió el carril contrario y colisionó frontalmente contra un camión. Dos pasajeros fallecieron en el acto y el conductor resultó herido crítico.
Estos sucesos han reavivado la controversia política y vecinal sobre la peligrosidad de la variante de Eibar, dejando una profunda huella en la comunidad.