La paciencia de los usuarios de Metro Bilbao se ha visto puesta a prueba este miércoles por la mañana. Una incidencia electrónica en la vía de la estación de Moyúa ha provocado retrasos generalizados durante cerca de hora y media en toda la red, obligando además al desalojo de varios convoyes en San Inazio y alterando los desplazamientos de cientos de viajeros.
Entre los afectados se ha encontrado Mari Mar Zárate, vecina de Getxo, que se dirigía a una cita en el dentista en Bilbao. Lo que debía ser un trayecto rutinario ha acabado convirtiéndose en una carrera contrarreloj. "He llamado para avisar, pero te trastoca toda la agenda", ha explicado tras completar en más de 50 minutos el recorrido entre Las Arenas y Abando. Ya jubilada, reconoce que este tipo de incidencias serían todavía más problemáticas si tuviera "compromisos más graves".
La avería también ha afectado a quienes visitaban la ciudad. Julia Sal y su pareja, Eric Pérez, contaban con visitar la villa junto a su cachorro, Bruno, cuando han quedado atrapados en las interminables pausas entre estaciones de Deusto y San Mamés. La joven ha tenido que cargar con la mascota durante buena parte del trayecto. "No había apenas sitio en el metro, hacía calor y se me cargaban los brazos", ha relatado.
Por su parte, las estudiantes de la EHU Garazi Ortube y Nerea Ruiz tampoco han llegado a tiempo a clase. El trayecto entre Leioa y Sarriko se ha prolongado más de lo previsto y ambas han tenido que cambiar de unidad en San Ignazio. Tras los primeros momentos de preocupación, las jóvenes han encajado la situación con humor. "Por lo menos no pasan lista", han comentado.
La mayoría de viajeros, algunos con resignación, han optado por adaptarse a una mañana marcada por la incertidumbre. Entre ellos estaba también María Jesús Ortiz, que ha resumido el sentir de numerosos usuarios habituales del suburbano. "No es la primera vez que pasa, ni será la última. Cada vez vemos más estos retrasos", ha lamentado al término de un viaje en la estación de Zazpikaleak.




