Las carabelas portuguesas, organismos coloniales venenosos, han aparecido este viernes en la playa de Laga, a las puertas del inicio del verano. Durante la jornada se ha izado la bandera amarilla para alertar a los bañistas de su presencia en las aguas. Según el protocolo del Departamento de Salud del Gobierno vasco, se recomienda evitar el baño y no tocarlas, incluso si están en la arena.
El verano pasado, estos organismos se avistaron además de en Laga, en las playas de La Arena (Muskiz), Barinatxe (Getxo), Arriatera-Atxabiribil (Sopela) e Isuntza (Lekeitio). Sería el cuarto año consecutivo en el que las carabelas portuguesas se incorporan al panorama estival de Bizkaia, para fastidio de muchos que sufren su urticante picadura o ven cómo su presencia en gran número fuerza a cerrar las playas.
Cuando un bañista sufre una picadura de carabela portuguesa, la recomendación es acudir cuanto antes a un puesto de salvamento. En caso de no haber socorristas, la indicación es limpiar la zona afectada con agua de mar. El agua dulce provoca un efecto contrario y hace que las células del organismo liberen más veneno, causando mayor picazón.
Estas 'falsas medusas' -en realidad son una agrupación de hidroides- deben su fama a su picadura urticante que causa escozor, picor y, en alérgicos, fiebre o vómitos. Navegan desde el Atlántico Norte impulsadas por su característica 'vela', que les permite recorrer hasta 500 km al mes, llegando al Cantábrico o Canarias según su orientación. Aunque suelen varar y morir en la costa, su presencia en Bizkaia es habitual, especialmente en julio, siendo este el tercer verano consecutivo que se detectan. En 2010, hasta 3.500 ejemplares llegaron a las playas vizcaínas.




