Se han iniciado los trabajos de tendido del cable de la línea eléctrica submarina de alta tensión que unirá Gatika (Bizkaia) y Cubnezais (Gironda, Francia) en el Golfo de Bizkaia. El proyecto, impulsado por la sociedad Inelfe, ya está ejecutado en un 60% y se prevé su finalización en 2028. El objetivo es incrementar la capacidad de intercambio eléctrico entre Francia y la Península Ibérica de los 2.800 MW actuales a 5.000 MW.
El tramo submarino tendrá una longitud total de 276 kilómetros. Sin embargo, debido a la Fosa Marina de Capbreton, serán necesarios 27 kilómetros de tendido terrestre. Este obstáculo ha provocado retrasos y un aumento de los costes; el presupuesto inicial de 1.750 millones de euros ha ascendido a 2.850 millones de euros, lo que supone un encarecimiento del 63%, debido a la pandemia, la inflación y el encarecimiento de las materias primas.
La Unión Europea ha declarado la interconexión como proyecto de interés común y ha asumido parte de la financiación, con el objetivo de reforzar las conexiones eléctricas entre los estados miembros. Los trabajos marítimos se realizarán en varias fases hasta el verano de 2027. Se instalarán cuatro cables eléctricos y uno de fibra óptica. La primera fase en la costa vizcaína está siendo ejecutada por la empresa danesa NKT con el buque Victoria.
Red Eléctrica ha llevado a cabo una obra de gran complejidad técnica en el municipio de Lemoiz, realizando más de un kilómetro de perforaciones bajo el acantilado para la llegada de los cables a tierra. Estos trabajos se han realizado a unos 500 metros de la costa para minimizar el impacto ambiental. Desde allí, los cables llegarán a la subestación convertidora de Gatika a través de la línea subterránea.
Miembros de la plataforma Interconexión Eléctrica No han expresado su preocupación por los posibles daños que la infraestructura pueda causar en el entorno y la salud de los residentes. El portavoz de la plataforma ha señalado que el proyecto "destruirá zonas de campo y arboledas protegidas" y afectará a la fauna marina. Además, han criticado la instalación de cables de 400.000 voltios que generarán campos electromagnéticos perjudiciales en Jaizkibel, zona protegida dentro de la red Natura 2000.
La plataforma denuncia que Red Eléctrica está realizando intervenciones mayores de las previstas, sin escuchar a los ciudadanos afectados, y han detectado diversas irregularidades en las obras. Asimismo, critican el modelo que representa el proyecto, argumentando que encarecerá la electricidad en el sur. Los colectivos ecologistas defienden una apuesta por las energías renovables de forma descentralizada y centrada en la soberanía energética.




