Los aspirantes tuvieron que completar una distancia de 800 metros corriendo, seguida de 600 metros a nado. Los más rápidos finalizaron en aproximadamente 12 minutos, mientras que los más lentos tardaron casi el doble. Por la tarde, se enfrentaron a un examen teórico tipo test sobre salvamento y primeros auxilios. Todos los participantes trabajarán por primera vez en la vigilancia de los arenales.
El servicio de socorrismo en playas estará operativo desde el 1 de junio hasta el 31 de septiembre, y contará con 194 rescatadores. La mayoría de ellos son veteranos con años de experiencia, y los que superen las pruebas de hoy reforzarán estos equipos. Se prevé incorporar un mínimo de 21 socorristas noveles. Estos dos centenares de personas serán los encargados de velar por la seguridad de los bañistas en las 23 playas del territorio que contarán con vigilancia, a excepción de cinco calas.
“"El año pasado ya se tuvo que avisar en varias ocasiones a la Ertzaintza y se pusieron multas a bañistas que no respetaban las indicaciones de los socorristas."
Este año, la selección ha contado con menos aspirantes nuevos de lo esperado. De los 160 inscritos, solo se presentaron 95. Esta situación lleva a la Cruz Roja a considerar la posibilidad de realizar una segunda jornada de pruebas de selección a mediados de verano, algo inédito hasta la fecha, para reclutar a más socorristas.
Algunas playas son consideradas más peligrosas debido a sus corrientes, la exposición al oleaje y la gran afluencia de personas. Entre ellas, se destacan La Arena, Arrietara, Atxabiribil, Bakio, Laida, Laga y Karraspio. De hecho, durante la pasada Semana Santa, se realizaron rescates de bañistas en Bakio y La Arena, aunque fueron surfistas quienes ayudaron a las personas en apuros, ya que la temporada de socorrismo aún no había comenzado.




