El pueblo de Areatza y toda la comarca de Arratia recuerdan y consideran el Asilo de Bolibar como un patrimonio al servicio de la comunidad. Este edificio fue inaugurado el 18 de abril de 1926 con un claro destino: acoger a ancianos y educar a niños y niñas necesitados de manera gratuita. Fue el deseo y el legado que dejó al pueblo Bartolome Bolibar Añibarro, cuya familia directa ha estado muy ligada a Areatza desde al menos el año 1600.
Bartolome Bolibar Añibarro, nacido en 1844, se licenció en Derecho Civil y Canónico en la Universidad Central de Madrid. Fue nombrado miembro de la corporación municipal de Villaro (actual Areatza) al inicio de la III Guerra Carlista y, a su finalización en 1876, ocupó el cargo de teniente de alcalde. Su trayectoria política fue en ascenso, siendo designado diputado de la Diputación Foral de Bizkaia en 1886, bajo la presidencia de Pablo Alzolaren. Durante este periodo, se negoció la renovación del concierto económico y se impulsaron las comunicaciones, los centros sanitarios y la educación.
A pesar de su importante proyección política, Bolibar nunca perdió la relación con su pueblo. A lo largo de su vida, realizó préstamos económicos al Ayuntamiento de Villaro (Areatza) y fue consultado como abogado en multitud de asuntos. Además, fue un firme defensor e impulsor de la cultura vasca, colaborando activamente en las Lore-Jokoak Fiestas Euscaras.
Bartolome Bolibar Añibarro falleció soltero en 1923, poseedor de una elevada fortuna. Al no tener herederos, legó todos sus bienes, estimados en 1,2 millones de pesetas, a la creación de una Fundación destinada a construir un edificio para acoger a ancianos y educar a niños necesitados de forma gratuita. También realizó donaciones a los pobres y parroquias de Areatza y Zeanuri, así como al Convento.
“"Un patrimonio al servicio del pueblo."
Actualmente, y tras una obra de rehabilitación integral financiada por el Departamento de Educación del Gobierno Vasco, el edificio alberga la Herriko Eskola de Areatza. Sin embargo, el pueblo y la comarca de Arratia no olvidan su pasado social y lo que representó. Por ello, la conmemoración del centenario de la inauguración del Asilo de Bolibar de Areatza, celebrada el pasado 18 de abril, tuvo una gran acogida. La programación incluyó una exposición pública de documentos originales de la Fundación y una serie de fotografías, culminando con una ofrenda floral y la interpretación de una pieza musical en homenaje a la visión solidaria de Bartolome de Bolibar.




