El consistorio, mediante un software especializado, ha registrado y analizado los itinerarios de los viajes realizados por el sistema Uber. Este análisis ha revelado la existencia de 60 supuestas infracciones en trayectos urbanos que, de acuerdo con la regulación actual, no deberían efectuarse.
La información ha sido trasladada a la Diputación Foral, que ahora deberá decidir sobre las acciones a tomar y la posible apertura de un expediente de sanción. Se ha destacado la necesidad de una labor coordinada entre ambas instituciones para ofrecer una respuesta clara al sector.
“"A mí lo que me preocupa es dar un buen servicio de taxi como ciudad. Y eso es en lo que nos vamos a empeñar también con el sector del taxi."
El Ayuntamiento y la Diputación Foral se han comprometido a establecer un protocolo de trabajo interinstitucional para que cada administración sepa cómo actuar, de forma coordinada, con el objetivo de ofrecer certezas al sector del taxi.




