Un testimonio obtenido por los medios Hala Bedi y Arabako Alea ha sacado a la luz la grave situación de las personas que viven en la abandonada planta de URSSA en Gasteiz. Uno de los residentes ha explicado que llevan meses viviendo sin luz, agua ni comunicación, y que la policía aparece frecuentemente en la planta, especialmente por la noche. "La vida es muy difícil, muy difícil", afirmó, "soy una persona, tengo vida de rata".
El testigo denunció que el 10 de mayo la Ertzaintza irrumpió con fuerza en la planta, con varios ertzainas vestidos de paisano y muchos otros uniformados. "Vinieron con porras y escudos, a altas horas de la madrugada", y les gritaron "¡Todos fuera!", generando gran temor entre los presentes.
Esa noche, la policía sacó a todas las personas de la planta y las formó en fila, clasificándolas individualmente: naranja para quienes tenían antecedentes penales y verde para los que no. Al día siguiente, 11 de mayo, la Ertzaintza volvió a presentarse en URSSA y a un grupo de residentes les aseguraron que les quedaba poco tiempo en la planta y les recomendaron ir a Errekaleor. Como resultado, muchas personas se trasladaron a Errekaleor, lo que derivó en los graves incidentes posteriores.
Errekaleor Bizirik y otros 47 colectivos de Gasteiz han convocado una concentración masiva para el lunes por la tarde bajo el lema "¡Fortalecer el poder popular frente al fascismo y la brutalidad policial!". "Somos personas, no animales, y tenemos derecho a vivir", declaró el testigo en el vídeo.




