Mikel Larrañaga, creador de Maikanfood, defiende la gastronomía científica y ética
El creador de contenido de Vitoria-Gasteiz, Mikel Larrañaga, fusiona su formación científica con la honestidad en el mundo gastronómico, logrando un notable éxito en redes sociales.
Por Nerea Goikoetxea Arana
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IA
Imagen genérica de la pantalla de un smartphone mostrando una aplicación de reseñas de comida con imágenes culinarias borrosas de fondo.
Mikel Larrañaga, el científico gastronómico de Vitoria-Gasteiz detrás de Maikanfood, comparte su visión científica y ética, logrando éxito en redes sociales y enfrentando los desafíos del algoritmo.
Mikel Larrañaga no es un foodie al uso. Graduado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Facultad de Farmacia de Vitoria-Gasteiz y con un máster en Ciencias Gastronómicas por el Basque Culinary Center, el creador de contenido que se esconde tras la cuenta @maikanfood ha construido una de las voces gastronómicas más seguidas del norte de España desde una base que pocos en su sector pueden presumir: la formación científica.
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"Yo siempre he ido por la parte de ciencias y vi esta carrera que me gusta, este grado en la Facultad de Farmacia, aquí en Vitoria. No es algo que esté relacionado con lo que hago hoy en día en redes, al final es algo dirigido a trabajar en inspección de alimentos, o sea, todo lo contrario."
Los inicios de Maikanfood se remontan a 2019, cuando Larrañaga abrió un blog y una cuenta de Instagram con una misión sencilla: dar su opinión sobre lo que comía. En aquella época no existían los reels ni los vídeos cortos que hoy dominan las redes, e Instagram funcionaba de otra manera. El punto de inflexión llegó en 2022. Tras un viaje a Madrid, sus vídeos empezaron a viralizarse y la cuenta alcanzó los casi 70.000 seguidores en Instagram.
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"Cogí la rampa cuando había menos creadores, lo que facilitó la visibilidad orgánica antes de la saturación actual."
Lo que diferencia a Maikanfood de muchos otros creadores gastronómicos es su enfoque a la hora de reseñar. Larrañaga ha defendido en GasteizBerri un método basado en la honestidad constructiva: si un plato o un local no le convencen, prefiere no publicarlo antes que destruirlo públicamente. Esta filosofía contrasta con la cultura del hate que prolifera en redes sociales. El creador ha revelado que incluso ha recibido amenazas por sus opiniones.
A diferencia de YouTube o TikTok, Instagram no paga directamente a los creadores por sus contenidos. Los ingresos de Maikanfood provienen de marcas y colaboraciones. Larrañaga cuenta con un representante para gestionar las ofertas que recibe, aunque mantiene autonomía sobre las oportunidades que le llegan directamente. Entre sus proyectos actuales, Larrañaga es embajador de Maps It, una aplicación que permite geolocalizar y organizar las recomendaciones de influencers gastronómicos. Además, ha lanzado una serie de contenido centrada en Vitoria-Gasteiz: la búsqueda del menú del día más barato de cada barrio de la ciudad. El primer capítulo ya ha salido: “Donde Pepe”, en el barrio de Coronación, con un menú a 12,50 euros.
Larrañaga no ha esquivado la conversación sobre la volatilidad que define su profesión. Los cambios de algoritmo en plataformas como Instagram o Google pueden impactar drásticamente en la visibilidad y los ingresos de cualquier creador de un día para otro. Su consejo para los jóvenes que aspiran a vivir de las redes es claro: empezar poco a poco, subir lo que les guste y, sobre todo, no obsesionarse. A medio plazo, Larrañaga espera seguir vinculado a la docencia, un campo que le apasiona y que le ofrece una estabilidad que las redes sociales, por su propia naturaleza, no pueden garantizar.