Moonshine Wagon celebra 12 años fusionando bluegrass, country y rock 'n' roll

La banda alavesa repasa su trayectoria, la evolución de sus letras y su particular mezcla de géneros musicales.

Imagen dinámica de una actuación en directo de la banda Moonshine Wagon, con influencias de bluegrass y rock.
IA

Imagen dinámica de una actuación en directo de la banda Moonshine Wagon, con influencias de bluegrass y rock.

Moonshine Wagon, banda originaria de Vitoria-Gasteiz, celebra su 12º aniversario fusionando bluegrass, country y rock 'n' roll, y repasando la evolución de su trayectoria musical.

Moonshine Wagon, grupo alavés, celebra sus 12 años de trayectoria combinando influencias de bluegrass, country y rock 'n' roll. Según Goiatz Dutto, vocalista y principal compositor, comenzaron en 2013 en las calles de Vitoria-Gasteiz, como jóvenes apasionados por el folk estadounidense, tocando a "velocidad de la luz" con instrumentos exóticos como el banjo, la mandolina o el bouzouki. Sus canciones exaltaban las noches de fiesta.
La banda ha publicado cuatro álbumes de estudio y es habitual en salas y festivales del Estado y Europa. Recientemente, han moderado el ritmo de algunos temas, pero han "subido" aún más otros, según Goiatz. "Hay más variedad y complejidad compositiva", añade. Las letras están "bastante más trabajadas, tienen un propósito". Moonshine Wagon ha pasado el año inmerso en la gira de presentación del recopilatorio 12 Years Aged y, en paralelo, ultiman nuevas canciones para su próximo trabajo.
Para celebrar este aniversario, la banda ha lanzado, junto a la destilería Basque Moonshiners de Vitoria, un whisky que coincide con el recopilatorio 12 Years Aged. "Lo que pasa con los whiskys es que a los 12 años adquieren una mayor complejidad y madurez", explica Dutto, "queríamos reflejar lo mismo con nuestra música, un homenaje al maridaje musical y etílico". La banda también reconoce tener un sonido "heavy", aunque a veces tocan más lentos, como en su versión de Mariñelaren zain de Sorotan Bele.
Las letras iniciales del grupo, centradas en las noches de juerga, han madurado con el tiempo. "No es lo mismo escribir letras con 20 años que 13 o 15 años después", señala Goiatz. El álbum Self-Destruction (2022), compuesto durante la pandemia, le sirvió como terapia. "Evidentemente, no tiene nada que ver con lo que escribí en los primeros discos", añade. "Ahora creamos canciones que se ajustan a nuestra situación actual". Su música, influenciada por el bluegrass y el neofolk, la describe como una "quimera".
Dutto destaca la rica tradición folk de Álava y del conjunto del País Vasco, recordando que el bluegrass es resultado de migraciones globales. "Al final está todo relacionado y mezclado, pero cada lugar mantiene sus propias características". La banda se sale de los estándares de "casi todos los estilos" para crear "algo bastante curioso".