Este espacio, situado entre el Frontoi Txikia y el parque infantil, quedó vacío tras la caída del retoño del árbol de Gernika el 22 de noviembre de 2023. Fue entonces cuando el consistorio decidió transformarlo en un "cómodo punto de encuentro" para los residentes del Casco Viejo.
El diseño del proyecto se llevó a cabo mediante un "innovador" proceso participativo, que involucró la colaboración de diferentes departamentos municipales y usuarios de la zona, como la asociación de pelota Ilunpe, Marea Urdina y vecinos del Casco Viejo. Este proceso, apoyado por OinHerri y Hiritik At, se desarrolló durante el otoño de 2024.
Las obras, que comenzarán el lunes, tienen un presupuesto de 84.872 euros y el ayuntamiento prevé que finalicen en dos meses y medio. La transformación busca crear un "espacio libre", "sin obstáculos, multifuncional y acogedor".
La zona contará con un cobertizo adosado al Frontoi Txikia y se "ampliará ligeramente" el espacio, eliminando algunas plazas de aparcamiento. También se instalarán asientos, plantas, gradas y una mesa de ping-pong. Además, el suelo será "modificado y nivelado" para mejorar la accesibilidad.




