El objetivo al inicio de la temporada 2025-26 para el primer equipo masculino del Zarautz KE era claro: regresar a División de Honor Plata. Lo han conseguido con autoridad, y los aficionados zarauztarras han querido agradecer la inmensa alegría que les han brindado con un homenaje popular en la Lege Zaharren Enparantza.
El descenso, que tuvo sus más y sus menos, fue un duro golpe para un equipo asentado durante años en el segundo escalón del balonmano nacional. Sin embargo, se tomó la decisión de entregar la dirección técnica a los hermanos Mikel y David Kapaxko, y el resultado no ha podido ser mejor. Han dominado la liga en Primera División de principio a fin, quedándose a un solo punto del pleno (empataron con el Barakaldo cuando ya eran primeros de grupo).
La fortuna determinó que la fase de ascenso les llevaría a Gran Canaria, donde en tres jornadas se iba a decidir toda la temporada. No fallaron: pleno de victorias con tres triunfos en otras tantas jornadas y el billete a División de Honor Plata en el bolsillo. Redondearon el año con autoridad.
A su regreso, los zarauztarras querían agradecer todo ese esfuerzo, una temporada envidiable y mucho trabajo durante largos meses. El ayuntamiento convocó al pueblo a la Lege Zaharren Enparantza el viernes, y los seguidores del Amenabar Zarautz no fallaron.
La llegada de los jugadores y cuerpo técnico abrió un pasillo entre la marea humana que les aplaudía con entusiasmo. Las sonrisas en las caras de todo el equipo eran de agradecimiento. Subieron al salón de actos del ayuntamiento, donde el alcalde les dirigió unas palabras.
Principalmente fueron agradecimientos por el trabajo realizado, una magnífica campaña con gente del pueblo. A continuación, salieron a los balcones del consistorio, desde donde recibieron el calor de la afición que se mantuvo incluso cuando comenzaron a caer algunas gotas. La fiesta, seguro, se alargó para ellos; se lo merecen.




