La Ertzaintza ha arrestado en Bilbao a un hombre de 34 años y a una mujer de 29, presuntos miembros de un grupo de grafiteros denominado 'Gudaris'. Se les imputa haber causado daños considerables al realizar pintadas en unidades de tren y metro. Además, se han abierto diligencias de investigación contra otros tres integrantes del grupo por su presunta participación en una paliza a dos vigilantes de seguridad en Urduliz el pasado abril.
El Servicio de Investigación Criminal Territorial de Bizkaia (SICTB) inició una investigación a principios de este año, tras recibir varias denuncias por daños en vagones de Metro Bilbao y Euskotren debido a las pintadas. El valor total de los desperfectos supera los 21.000 euros. Las pesquisas permitieron identificar a los responsables.
El hombre detenido es considerado el líder del grupo 'Gudaris', que también incluye a su pareja, igualmente arrestada, y a los tres hombres investigados. Se cree que la organización operaba de forma estructurada y continuada en diversas localidades de Bizkaia, como Berango, Bilbao, Gernika, Busturia, Basauri, Urduliz, Etxebarri y Zaldibar, e incluso en Gipuzkoa. Su objetivo era realizar grafitis, dañando infraestructuras públicas y privadas, especialmente en el ámbito ferroviario. Se les atribuyen al menos 11 acciones en lo que va de año. Tras finalizar las diligencias policiales, los arrestados han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial.
“"Los vigilantes intentaron impedir las pintadas, pero fueron agredidos por los integrantes del grupo. Uno de los guardias cayó al suelo y recibió numerosas patadas, puñetazos y 'hasta golpes con los botes de espray por todo el cuerpo, incluida la cabeza'."
Algunos de los investigados y detenidos han participado en actos similares desde el año 2014. En dos ocasiones, llegaron a enfrentarse a vigilantes de seguridad, causándoles lesiones de importancia. Se les imputan los hechos ocurridos el 14 de abril de 2026 en la estación de Urduliz de Metro Bilbao. Los vigilantes, al intentar evitar las pintadas, fueron agredidos. Uno de los guardias sufrió la rotura de sus gafas y múltiples hematomas tras la paliza. Después de la agresión, el grupo huyó del lugar. Metro Bilbao facilitó a la Ertzaintza las imágenes de las cámaras de seguridad para identificar a los agresores.




