La intérprete da un nuevo paso en su carrera artística con este formato de monólogo, tras dar el salto a finales del año pasado. Tras ser madre de tres hijos y alejarse temporalmente del mundo de la actuación para dedicarse a la maternidad y la educación, ha regresado inmersa en la artesanía feminista y los monólogos.
Cruickshank explica que siempre tuvo la intención de hacer monólogos y que la maternidad le ha aportado la valentía necesaria. Aunque ya había realizado piezas cortas de cinco o diez minutos, ahora presentará un espectáculo de una hora, con el deseo de hablar sobre el lugar de la mujer en la sociedad, y específicamente, sobre su propia posición como mujer, madre, vasca y negra.
Impulsada por este deseo de crear, ha buscado generar un trabajo sin filtros que refleje su experiencia personal y colectiva. La actuación se celebrará el viernes a las 19:00 en Etxola.




