La instalación, ubicada en el polígono industrial de Asparrena, comenzó a funcionar este lunes con la llegada de su primer camión de residuos orgánicos. La planta dará servicio a los ocho municipios de la comarca y permitirá tratar alrededor de 500 toneladas anuales de restos orgánicos generados por unas 12.000 personas.
El proyecto ha sido impulsado por los ayuntamientos de Asparrena y Donemiliaga y será gestionado por la Cuadrilla de Llanada Alavesa. El objetivo es transformar los restos orgánicos domésticos y de grandes generadores, como restaurantes y empresas de los polígonos industriales, en compost para uso agrícola.
El proyecto arrancó en 2024 con una inversión cercana a los 1,6 millones de euros. La financiación ha llegado a través del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), fondos Next Generation del Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava.
La alcaldesa de Asparrena, Txelo Auzmendi, destacó durante la inauguración que se trata de "la primera planta de tratamiento de materia orgánica del territorio rural de Araba". Subrayó la importancia de apostar por proyectos ligados al entorno natural: "Vivimos en un entorno natural incomparable y sentimos que nos debemos a él".
Por su parte, el presidente de la Cuadrilla de Llanada Alavesa, Gustavo Fernández Villate, explicó que esta infraestructura forma parte del cambio en el modelo de gestión de residuos de la comarca. Aunque recordó que el compostaje doméstico sigue siendo "el más eficaz", considera que la planta permitirá dar respuesta a "núcleos urbanos más grandes, viviendas en altura y grandes productores". Además, señaló que la planta permitirá cerrar el ciclo de los residuos orgánicos: "El compost volverá a la tierra convertido en abono rico en nutrientes".
La apertura de la planta llega acompañada de cambios en el sistema de recogida de residuos. La Cuadrilla de Llanada Alavesa ha renovado el servicio y ha contratado 485 "contenedores inteligentes".




