Se contabilizaron una media de 534.000 desplazamientos de entrada y otros tantos de salida, lo que representa casi un 0,2% menos que en 2025. Esta reducción en la movilidad se atribuye principalmente a las precipitaciones registradas el 1 de abril y el 2 de abril, días clave de la operación salida de Semana Santa.
En cuanto al tráfico transfronterizo, el paso de Biriatu experimentó un notable aumento del 6,4% en comparación con la Semana Santa de 2025. Este incremento, significativamente mayor de lo esperado, se ha relacionado con las temperaturas veraniegas que se dieron desde el 4 de abril hasta el Lunes de Pascua (6 de abril).
Respecto a las entradas a las capitales, el tráfico hacia Bilbao descendió un 4%, mientras que el de Donostia aumentó un 2%. Los datos de Vitoria-Gasteiz se mantuvieron similares a los del año anterior, sin cambios significativos.
En el ámbito de la siniestralidad, se produjeron 78 accidentes de circulación en las carreteras de la CAV entre el 1 y el 6 de abril, sin registrarse fallecidos. Cinco personas resultaron heridas de gravedad. La tasa de accidentes disminuyó un 29% respecto a 2025, cuando se registraron 110 siniestros.
Los mayores flujos de tráfico se concentraron en los puntos habituales, aunque con menor densidad que en la Semana Santa anterior. En Bizkaia, durante la operación salida, las mayores retenciones se dieron el 4 de abril, entre las 11:45 y las 13:30, con colas de hasta nueve kilómetros en la A-8 a la altura de Muskiz. En Gipuzkoa, también hubo retenciones en la AP-8 y la N-1, principalmente en el entorno del peaje de Biriatu y a la altura de Idiazabal. En Araba, los atascos se formaron en el nudo de Armiñón, la conexión entre la A-1 y la AP-1.




