“¿Qué desgracia tiene que pasar para que se tomen medidas?”: Las AMPAs de Bilbao piden acabar con el calor extremo en l…

Las asociaciones de padres y madres denuncian las altas temperaturas en los centros educativos y exigen soluciones efectivas al Ayuntamiento y al Gobierno Vasco.

Imagen genérica: un termómetro mostrando alta temperatura, con elementos del aula difuminados.
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Imagen genérica: un termómetro mostrando alta temperatura, con elementos del aula difuminados.

Las asociaciones de padres y madres (AMPAs) de centros educativos públicos de Bilbao han denunciado el calor extremo en las aulas y exigen medidas efectivas al Ayuntamiento y al Gobierno Vasco.

El "malestar e indignación" de cientos de familias de la red pública de Bilbao ante las altas temperaturas que soportan los alumnos en las aulas desde hace años ha sido el eje central de la protesta. "¿Qué desgracia tiene que pasar para que se tomen medidas?", se preguntó Mari Carmen, representante del AMPA del colegio público Luis Briñas.
Representantes de las AMPAs de centros como Luis Briñas, Birjinetxe, Indautxuko Eskola, Pagasarribide, Karmelo o Zurbaranbarri comparecieron en rueda de prensa en la plaza de Basarrate para denunciar la situación "insostenible". Otros centros públicos de la capital vizcaína como Concha, Uribarri, San Adrián, San Ignacio, Basurto, Cervantes, Arangoiti, Zurbaran y Gabriel Aresti también mostraron su apoyo.
Las familias han asegurado que en algunos colegios las temperaturas alcanzan los 35ºC, "muy por encima del máximo de 27ºC que marca la normativa para trabajos sedentarios". Como consecuencia, los alumnos sufren "condiciones lamentables", incluyendo lipotimias, gastroenteritis, agotamiento y dolores de cabeza. Además, viven "cada vez más pendientes del teléfono por si nos llaman del centro porque alguien ha sufrido un golpe de calor".
Mari Carmen insistió en que el problema no solo afecta al bienestar físico del alumnado, sino también al aprendizaje. "No traemos a nuestros hijos a la escuela para sobrevivir al calor. Vienen a aprender, y a 35ºC aprender es imposible", afirmó.
Durante la comparecencia, las familias criticaron la "dejadez institucional" del Ayuntamiento de Bilbao y del Gobierno Vasco, a quienes consideran responsables de la planificación y mantenimiento de los edificios escolares. "Las olas de calor no son nuevas y además son predecibles. Estamos en el siglo XXI. Existen ventiladores, toldos, persianas, espacios cubiertos y sistemas de climatización. Lo que falta es voluntad política", denunciaron.
Uno de los aspectos que más indignación genera es la "lentitud en las intervenciones". En el caso del colegio Luis Briñas, Mari Carmen explicó que existe un proyecto para instalar toldos, aunque solo en algunas zonas y por fases. "El centro es enorme y van a empezar por los pisos superiores. Infantil, que está en la planta baja, de momento se queda fuera", lamentó.
Desde Pagasarribide recordaron que el curso pasado se instalaron toldos en siete de las 21 aulas del centro, confirmando una reducción de la temperatura. Sin embargo, la segunda fase de las obras sigue pendiente. "Si ya saben que funciona, ¿por qué no se aplica en todos los colegios?", se preguntaron.
Las familias consideran "insuficientes" las soluciones temporales planteadas hasta ahora. "Nos hablan de comprar ventiladores, pero eso es un parche", criticó Mari Carmen. "Tenemos informes desde 2016 que ya advertían del calor extremo en las aulas y durante diez años se han puesto cortinas y ventiladores que no solucionan nada".
También cuestionaron que las limitaciones patrimoniales impidan actuar en determinados edificios históricos. "El Ayuntamiento de Bilbao también es un edificio protegido y allí sí hay aire acondicionado", apuntaron. "¿Alguien se imagina al alcalde y a los concejales debatiendo en un pleno con 34ºC?", se preguntó Mari Carmen.
Asimismo, las AMPAs criticaron que esta misma semana una niña de cuatro años sufrió un golpe de calor en la escuela Pagasarribide y tuvo que ser atendida por una ambulancia medicalizada. Tras la comparecencia, se conoció que otra alumna del mismo centro, adolescente, ha tenido que ser trasladada al Hospital de Basurto con síntomas asociados a un golpe de calor.
Además de exigir planes de climatización y aislamiento eficaces, las familias reclaman adaptar horarios, actividades y menús escolares durante los episodios de calor extremo. También piden una transformación profunda de los patios escolares para reducir el "impacto del hormigón" y aumentar las zonas verdes y de sombra.
"Queremos naturalizar los patios y convertirlos en espacios más habitables y educativos. No migajas cosméticas ni depender de presupuestos participativos. Queremos inversiones reales", subrayaron.
Las AMPAs denunciaron igualmente la situación del profesorado y del personal no docente, que trabaja en condiciones "inadmisibles". Por ello, han solicitado la intervención de Inspección de Trabajo para verificar las temperaturas en los centros.
El malestar de las familias irá acompañado de movilizaciones en distintos barrios de Bilbao. En Pagasarribide se llevará a cabo una "guerra de agua reivindicativa" y un corte de carretera, mientras que en Indautxuko Eskola se ha convocado una concentración bajo el lema "No somos pollos", en referencia a las altas temperaturas en las aulas.
Las familias aseguran que continuarán movilizándose hasta obtener soluciones definitivas. "Entre el Ayuntamiento y el Gobierno Vasco se pasan la pelota constantemente", lamentó Mari Carmen. "Pero mientras discuten de quién es la competencia, quienes sufren son nuestras hijas y nuestros hijos".