La villa de Bilbao cuenta actualmente con una red de casi 80 kilómetros de bidegorris, lo que fomenta el uso de la bicicleta. Sin embargo, el cumplimiento de las normas de circulación es crucial para garantizar la seguridad. Por ello, la Policía Municipal de Bilbao mantiene una vigilancia constante para asegurar que los ciclistas respetan la regulación tanto en estos espacios como en las carreteras de la ciudad.
A lo largo de 2025, los agentes municipales establecieron 160 puntos de control, lo que implica que prácticamente cada dos días se efectuó una supervisión. Como resultado de estos controles, se formalizaron 57 propuestas de sanción, lo que significa que aproximadamente cada seis días se propuso una multa por infracciones cometidas. En cada uno de los controles, se levantó una propuesta de sanción a una media de tres ciclistas.
Según una pregunta formulada por Elkarrekin Bilbao al Consistorio, los puntos donde se realizaron estos controles incluyeron el paseo del Canal de Deusto, Uribitarte, el puente Zubizuri, el parque Amezola, el parque de Doña Casilda, la plaza Moyúa, la plaza Jado, la explanada de la Estación Intermodal, la calle Doctor Díaz Emparanza, la zona peatonal de Ercilla, la avenida Sabino Arana, el Casco Viejo y el entorno de las vías del tren de Zorrotza.
En cuanto al punto específico de Zorrotza, la formación morada señaló que cientos de ciclistas circulan diariamente bajo el puente de la autovía en dirección a Enkarterri. El Ayuntamiento respondió que se había ejecutado un puesto de vigilancia en la zona del paso a nivel del tren, donde se levantaron siete propuestas de sanción por infracciones de diversa índole, sin especificar cuáles. Finalmente, la administración local precisó que no se realizó ninguna propuesta de sanción a personas que hacían un uso no autorizado de los bidegorris de Bilbao.




