Según las denuncias, estos incidentes comenzaron en eventos como Indabada, donde la policía local accedió al frontón e identificó a un miembro de la cuadrilla con la intención de apagar el carro utilizado para poner música. Situaciones similares se han vivido con la taberna ambulante, donde también se personó la Ertzaintza e identificó a las personas que estaban recogiendo el carro.
Afirman que en las celebraciones de Año Nuevo se siguió el “mismo plan”, persiguiendo a personas relacionadas con el carro e identificando a otra. Por el momento, están a la espera de que lleguen las multas, pero han adelantado que las cuantías son “prácticamente impagables”: dos multas de 1.200 euros, una de 5.000 euros y otra de 4.000 euros. Además, advierten que la Gazte Txosna de Algorta también ha sido multada, superando las previsiones iniciales.
En lugar de ofrecer una alternativa a la escasa actividad que el Ayuntamiento de Getxo tiene para la juventud, por poner altavoces en horario nocturno durante tres días señalados del año, las cuadrillas y diferentes agentes de Algorta hemos recibido multas de más de 20.000 euros.
En un comunicado, han subrayado la importancia de conciliar el derecho al descanso de los vecinos con el derecho al ocio, pero advierten que la imposición de tales sanciones conlleva “la eliminación paulatina del ocio”. Por ello, han solicitado el apoyo ciudadano para que el ocio siga teniendo un lugar en el pueblo y han convocado una concentración para el próximo viernes, 17 de abril, a las 20:00 horas en la plaza Txiki Otaegi. El lema de la convocatoria es: “Si alguna vez has disfrutado del carro, ven a la concentración”.




