La fuente, que forma parte del paisaje de la plaza desde su remodelación en 1984, estará vallada durante el periodo de obras. Estos trabajos, impulsados por el Ayuntamiento de Bilbao, cuentan con una inversión de unos 35.000 euros y su duración podría extenderse si la climatología no acompaña.
Con una estética de inspiración griega, la fuente está compuesta por cuatro caños y piletas dedicados a los cuatro elementos (fuego, tierra, agua y aire), combinando piezas metálicas con elementos de mármol blanco. La actuación responde a las necesidades de la fuente, ocasionadas por el paso del tiempo y un acto vandálico ocurrido el pasado febrero.
Los trabajos previstos incluyen la limpieza de las superficies metálicas y la eliminación de repintes. Además, se consolidará el material aplicando productos hidrófugos. Otras labores se centrarán en la recomposición de volúmenes mediante resinas especiales y la reposición de piezas con mármol del mismo tipo y color.
El proyecto contempla la reposición de la vasija ubicada originalmente sobre los caños. Actualmente solo se conserva la base, ya que el conjunto fue robado poco después de la inauguración de la fuente. Para lograr esta pieza, se ha investigado en los archivos municipales en busca de los bocetos diseñados en su día por el arquitecto Ramón de Lecea, asegurando así que la sustitución sea fiel a la original. El pequeño andamiaje necesario para la ejecución de los trabajos ya está instalado en la plaza Unamuno, garantizando la seguridad ciudadana.




