La fiebre del rugby se apodera de Bilbao con las finales europeas

La ciudad acoge a miles de aficionados para las dos grandes finales continentales que se celebran en San Mamés.

Imagen genérica: Ambiente festivo en Bilbao por las finales de rugby, con el estadio San Mamés al fondo.
IA

Imagen genérica: Ambiente festivo en Bilbao por las finales de rugby, con el estadio San Mamés al fondo.

Bilbao se ha convertido este fin de semana en la capital europea del rugby con la celebración de las dos grandes finales continentales en el estadio de San Mamés.

Bilbao se ha convertido este fin de semana en la capital europea del rugby con la celebración de las dos grandes finales continentales en el estadio de San Mamés. La ciudad espera a decenas de miles de visitantes, principalmente de Francia, Irlanda e Irlanda del Norte, para un evento que promete un gran impacto económico y un ambiente festivo. Desde las 11 de la mañana, la fanzone ubicada en el parque de Doña Casilda ha abierto sus puertas.
A mediodía, el ambiente en la fanzone es todavía tranquilo, con muchos aficionados aprovechando para tomar algo a la sombra o visitar la tienda de merchandising oficial. En la zona también se han organizado actividades y juegos con balones de rugby, a cargo del Elorrio Rugby Taldea, para acercar este deporte a todos los curiosos. Se espera que la afluencia masiva comience a media tarde, cuando los seguidores se reúnan para ir en pasacalles hacia el estadio, situado a escasos 500 metros.
Entre los primeros asistentes se observa una mezcla de aficionados de todas las edades, incluyendo seguidores de clubes locales como el Universitario de Bilbao y hasta aficionados argentinos con la camiseta de Los Pumas. Sin embargo, todavía no se ven muchas camisetas de los equipos finalistas, como el Montpellier, el Ulster, el Leicester o el Unión Bordeaux, ya que se espera que sus hinchadas lleguen con el paso de las horas.
La zona de restauración se prepara para una avalancha de gente. Los puestos de comida cocinan sin descanso bacon, tortillas, lomo y salchipapas en cantidades industriales. "Como esta gente es de buen comer, hay que procurar atender bien a todo el mundo y que salga todo el mundo satisfecho", comenta uno de los responsables de la cocina, que prevé una jornada maratoniana hasta el cierre.

"Ya nos han avisado de que va a haber mucho jaleo y que tenemos que estar preparadas para todo lo que se venga hoy"

una de las camareras
En las barras de bebida, la previsión es similar. El personal, con experiencia en eventos previos como la final de la Europa League, se prepara para un gran ajetreo. "Ya nos han avisado de que va a haber mucho jaleo y que tenemos que estar preparadas para todo lo que se venga hoy", explica una de las camareras. El año pasado gastaron seis barriles y este año esperan "que sea el doble".
El evento ha atraído a aficionados de todo el mundo, muchos de ellos neutrales. Es el caso de un grupo de visitantes de Países Bajos que, según su guía, están en Bilbao simplemente para disfrutar del espectáculo. "Están aquí de verdad para ver un un partido superguay", explica, señalando que no tienen preferencia por ninguno de los equipos finalistas.

Están aquí de verdad para ver un un partido superguay

Con los hoteles prácticamente llenos y las terrazas repletas, Bilbao vive una fiesta que la sitúa de nuevo en el escaparate europeo. La primera gran cita es esta noche a las 21:00 horas con la final de la Challenge Cup entre el Montpellier y el Ulster. Mañana sábado, a las 15:45 horas, llegará el plato fuerte: la final de la Champions Cup entre el Leinster y el Unión Bordeaux. Todo ello bajo un intenso calor, con temperaturas de hasta 35 grados y un aviso amarillo activado hasta las ocho de la tarde.