La afición del PAOK se desplaza a Bilbao para la final de la FIBA Europe Cup

Alrededor de 550 seguidores del equipo griego estarán presentes en el Bilbao Arena para el partido de vuelta contra el Surne Bilbao, buscando defender la ventaja de seis puntos obtenida la semana pas…

Imagen genérica de un balón de fútbol en un campo, con una red de portería difuminada al fondo.
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Imagen genérica de un balón de fútbol en un campo, con una red de portería difuminada al fondo.

Alrededor de 550 aficionados del PAOK de Salónica se desplazarán a Bilbao este miércoles para presenciar el partido de vuelta de la final de la FIBA Europe Cup en el Bilbao Arena, donde su equipo buscará defender la ventaja de seis puntos obtenida en el encuentro de ida la semana pasada.

La afición del PAOK de Salónica vive el baloncesto y la pasión por los colores blanquinegros de una manera muy particular. Su entrega y la energía desbordante, con decibelios al máximo, se ponen al servicio de la causa deportiva, tal y como se demostró la semana pasada en el Palataki durante el partido de ida de la final de la FIBA Europe Cup. En dicho encuentro, su equipo logró una ventaja de seis puntos que intentará mantener este miércoles en Miribilla frente al Surne Bilbao.
Unos 550 de esos aficionados, que transforman el recinto de Salónica en un auténtico infierno para los equipos rivales, vivirán el duelo de vuelta en vivo y en directo en el Bilbao Arena. Esta cifra es similar a la registrada el ejercicio anterior, por lo que llenarán el sector del anillo superior que en todos los partidos se destina a la afición visitante.

"Se ruega a los aficionados que no viajen a Bilbao sin haber conseguido una entrada, ya que no será posible acceder al estadio sin ella."

un portavoz del equipo
El PAOK ya anunció la semana pasada que, para facilitar el control, solo los aficionados que se trasladasen a la capital vizcaína en viajes organizados podrían adquirir entradas para este encuentro de vuelta. En un comunicado difundido a través de su página web, se advirtió a los seguidores que no viajasen a Bilbao sin haber obtenido previamente una entrada, ya que el acceso al estadio sin ella no sería posible.
Los aficionados griegos, con sus cánticos constantes y su peculiar forma de animar a pecho descubierto, ya se hicieron notar en la final del año pasado en Miribilla (sin incidentes destacables). Sin embargo, en aquella ocasión fue la afición local, con un lleno absoluto, la que impulsó a los suyos para conseguir una ventaja de siete puntos que resultó decisiva para conquistar, siete días después en tierras griegas, el primer título continental en la historia de los hombres de negro.