Agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo la detención en marzo, imputándole un presunto delito contra la salud pública. El hallazgo se produjo en el marco del dispositivo de control fiscal establecido en el Puerto de Bilbao, con motivo del embarque de pasajeros y vehículos en el ferry Santoña, que cubre la ruta entre Bilbao y Rosslare (Irlanda).
Durante las inspecciones fiscales, los agentes procedieron a identificar al conductor de un turismo, quien era el único ocupante del mismo. Al revisar su documentación y efectos personales, encontraron en su cartera un pequeño trozo de hachís y un envoltorio con una sustancia en polvo de color blanco, presumiblemente cocaína.
Ante estos indicios, se realizó una inspección más exhaustiva del vehículo. Así, se descubrieron varios bultos ocultos en el interior del maletero. Tras su apertura, se hallaron 44 tabletas de lo que parecía ser hachís, así como tres fragmentos de una sustancia rocosa, posiblemente cocaína.
Una vez pesadas las sustancias intervenidas, las tabletas de hachís arrojaron un peso aproximado de 4,6 kilos, mientras que los tres bultos de cocaína alcanzaron un peso de 216 gramos. Por todo ello, el individuo, natural de Cabo Verde, fue detenido como presunto autor de un delito de tráfico de drogas y puesto a disposición de la autoridad judicial junto con las diligencias instruidas.




