La aventura comenzó el pasado 14 de febrero en el puerto de Zumaia. A bordo del velero Urola, los dos navegantes se propusieron completar un recorrido de más de 10.000 millas náuticas en menos de cien días.
La ruta incluyó una escala en Lanzarote antes de alcanzar la isla de Martinica, en el Caribe. Tras recorrer el archipiélago, el viaje de regreso les llevó por las islas Bermudas y las Azores, finalizando de nuevo en la costa guipuzcoana.
“"Los límites nos los ponemos nosotros mismos y, cuando de verdad crees en algo, merece la pena intentarlo."
El trayecto de vuelta resultó ser el más exigente debido a las condiciones meteorológicas en el Atlántico Norte. A pesar de la escasez de combustible y la sucesión de borrascas, la embarcación no sufrió percances mecánicos de importancia.
El regreso a Zumaia estuvo marcado por un emotivo recibimiento de familiares y amigos. La gesta ha sido seguida por miles de personas a través de redes sociales, superando las expectativas iniciales de los protagonistas.




