Desarticulada una red de narcotráfico internacional con un detenido en Bilbao

La operación ha tenido ramificaciones en Bizkaia, Málaga y La Rioja, desmantelando un laboratorio en Toledo.

Montones de dinero en efectivo y relojes de lujo sobre una mesa oscura, con un fondo borroso de equipo de laboratorio, bajo una iluminación tenue y enfocada.
IA

Montones de dinero en efectivo y relojes de lujo sobre una mesa oscura, con un fondo borroso de equipo de laboratorio, bajo una iluminación tenue y enfocada.

Una operación conjunta de la Guardia Civil, Policía Nacional y Servicio de Vigilancia Aduanera ha desmantelado una red internacional de narcotráfico, resultando en la detención de una persona residente en Bilbao.

La lucha contra el narcotráfico internacional ha vuelto a poner el foco en Bizkaia. En el marco de una ambiciosa operación conjunta entre la Guardia Civil, la Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera, el territorio vizcaino ha sido uno de los escenarios clave en la fase final de la operación “Sircan”, que ha logrado desarticular una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína a gran escala entre Sudamérica y Europa.
Aunque el centro neurálgico de la red se encontraba en un polígono industrial de Toledo, la última fase de la investigación derivó en intervenciones directas en Bizkaia, Málaga y La Rioja. En estas actuaciones se han incautado cerca de 70.000 euros en efectivo y objetos de alto valor, como relojes de lujo, vinculados al blanqueo de capitales de la organización. En total, han sido detenidas 13 personas en el Estado que formaban un entramado criminal internacional de tráfico de drogas entre América y Europa, y entre los arrestados se encuentra un hombre que residía en Bilbao.
El corazón de la trama se ubicaba en una nave de Gerindote, en Toledo. Bajo una apariencia de total normalidad en un polígono industrial, la red ocultaba un macro laboratorio de extracción y procesamiento de clorhidrato de cocaína. Lo más sorprendente para los investigadores fue el nivel de profesionalización: había “cocineros” especializados que la organización traía expertos desde Colombia exclusivamente para procesar la droga. El laboratorio funcionaba en turnos ininterrumpidos con áreas diferenciadas para la extracción, filtrado y empaquetado, y la droga se prensaba en “ladrillos” con sellos distintivos para marcar su origen en el mercado ilícito.
La investigación comenzó en 2022, tras detectar contenedores marítimos con destino a Rotterdam que escondían el estupefaciente. El método de ocultación era complejo: la cocaína venía impregnada en entre 7 y 8 toneladas de harina de maíz. En el momento del asalto en Toledo, los agentes hallaron el laboratorio en plena producción, interviniendo 9 kilos de cocaína ya listos para la venta con una pureza del 93%, además de 3.500 kilos de precursores químicos. La operación no solo ha retirado droga de las calles.
En los registros realizados en la Comunidad de Madrid, donde cayó el líder de la banda, se hallaron cinco armas de fuego y cientos de cartuchos, tres chalecos antibalas y pistolas eléctricas y, además de cocaína, se incautó “cocaína rosa”, MDMA, marihuana y comprimidos para la disfunción eréctil.
Paralelamente, Vigilancia Aduanera ha bloqueado el patrimonio de la red, que incluye 7 inmuebles, 17 vehículos y 11 cuentas bancarias. El éxito de la operación ha dependido de una intensa colaboración internacional con policías de EE.UU., Colombia, Francia y Países Bajos, confirmando que las ramificaciones del narco global alcanzan de forma directa la geografía vizcaina.