En Bilbao, coincidiendo con el Día Mundial sin Tabaco, varias organizaciones –Nasti de Plastic Bizkaia, Ola sin Plástico, Mi Pueblo Limpio y Fridays for Future– llevaron a cabo una campaña en las cercanías de la Gran Vía para concienciar sobre los efectos del tabaco en la salud y la contaminación de las colillas en el medio ambiente. Los activistas denunciaron que las colillas se tiran al suelo «con impunidad», a pesar de ser residuos con más de 7.000 sustancias tóxicas.
Las colillas, fabricadas con acetato de celulosa, tardan más de una década en descomponerse y contaminan el entorno. Contienen metales pesados como arsénico, cadmio, plomo, mercurio y amoniaco. Estas sustancias tóxicas pasan a los ecosistemas, siendo ingeridas por aves y peces, y la nicotina puede contaminar hasta mil litros de agua.
En la primera fase de la acción, se cortó un tramo de la Gran Vía, entre la rotonda de Moyua y el Palacio Foral. Allí, se exhibieron miles de colillas recogidas y cajetillas de tabaco. Posteriormente, rodearon con tizas las colillas encontradas en el suelo y las recogieron. En total, siete personas reunieron 2.000 colillas en 35 minutos.
El tabaco no solo te mata a ti
La responsable de Nasti de Plastic, Nuria Atienza, señaló que en Bilbao solo se han impuesto dos multas por tirar colillas al suelo entre 2020 y 2022, a pesar de que una ordenanza de 1995 contempla esta sanción. Atienza denunció la «impunidad institucional total» y recordó que cada colilla puede contaminar hasta mil litros de agua.
En Bilbao se tiran al suelo unos 120 millones de colillas al año, lo que supone el 1% de los residuos recogidos en la vía pública. Atienza enfatizó que el problema no es la falta de papeleras o limpieza, sino la «conciencia ciudadana».




