Tras un desprendimiento de rocas registrado el pasado mes en una ladera junto a la carretera que va hacia El Regato, el Ayuntamiento de Barakaldo ha puesto en marcha una actuación para garantizar la seguridad en dicho vial. El objetivo es "contener el talud y permitir el tránsito normalizado y seguro por la zona", según ha explicado el concejal de Obras para los Barrios y la Ciudad, Jon Andoni Uria.
Tras el aviso del desprendimiento, se procedió al cierre de uno de los carriles y a la retirada del material de la calzada, manteniendo el tráfico mediante paso alternativo. Posteriormente, una inspección técnica especializada detectó "dos zonas próximas con grietas transversales profundas en el sustrato rocoso", provocadas principalmente por la erosión derivada de las inclemencias meteorológicas y la acción de las raíces de la vegetación existente en el talud. Ante el riesgo de nuevos incidentes, se ha implementado una solución técnica para contener la ladera.
Para ello, se está instalando una geomalla de triple torsión anclada al terreno con barras activas de 32 milímetros de diámetro y sujeta mediante cableado de acero, buscando "garantizar la estabilidad de la ladera y la seguridad del vial". Los trabajos, que suponen una inversión de 105.000 euros y mantienen cortado el carril en sentido a El Regato, incluyen también el saneo de la ladera, la poda y la retirada de material inestable.




