El primer incidente se registró el pasado martes 14 de abril en una vivienda de la calle Balejo, en el barrio de Cruces. Un individuo, que se identificó como trabajador de dicha compañía, estaba realizando supuestos cambios en las llaves de paso de los contadores. Los residentes confiaron inicialmente en su actuación, pero al solicitarles un pago de 120 euros por una factura, uno de ellos se negó y alertó a la Policía Local.
A su llegada, los agentes comprobaron que el presunto operario no portaba ninguna identificación, acreditación profesional o logotipo de la empresa para la que decía trabajar, algo que el Ayuntamiento de Barakaldo recalca que es obligatorio para las contratas del Consorcio de Aguas. Tras las gestiones pertinentes, se constató que la intervención no había sido ordenada por ninguna empresa autorizada.
“"Antes de autorizar cualquier reparación no comunicada previamente, y si la persona no acredita de forma fiable su condición de operario autorizado, que no se permita la intervención hasta realizar las comprobaciones oportunas."
Posteriormente, el mismo individuo intentó replicar la estafa en un comercio cercano, pero en esta ocasión no se le permitió intervenir y abandonó el lugar sin realizar ninguna operación. Ángel Madrazo (PSE), concejal de Seguridad Ciudadana, ha advertido que “podríamos estar ante un intento de estafa que podría repetirse” y ha instado a los vecinos de Barakaldo a extremar las precauciones. También ha recomendado avisar a la Policía Local “ante cualquier sospecha”.




