Aberasturi celebra un siglo de helados artesanales en Getxo

La heladería mantiene la receta tradicional y los ingredientes naturales que han endulzado a varias generaciones.

Imagen genérica: Fachada tradicional de la heladería Aberasturi en Getxo.
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Imagen genérica: Fachada tradicional de la heladería Aberasturi en Getxo.

La heladería Aberasturi, en la calle Mayor de Getxo, celebra su centenario fiel a una receta artesanal que ha acompañado a varias generaciones.

Ubicada en el número 11 de la calle Mayor de Getxo, la heladería Aberasturi ha cumplido este año un siglo de vida, convirtiéndose en un símbolo del municipio. Hace cien años, el abuelo de Benito Martín Aberasturi llegó desde Bilbao para aprender el oficio de pastelero y, más tarde, en 1926, se instaló en el municipio de Las Arenas con su esposa, María. Inicialmente, se dedicó a la repostería, pero en verano, impulsado por el turismo, comenzó a vender helados, aprovechando que la costa se consolidaba como destino estival.
Actualmente, Esther Bilbao, esposa de Benito Martín Aberasturi, dirige el obrador familiar. Ella comenzó su andadura en el negocio con 17 años como repartidora y ahora, más de cuatro décadas después, está al frente del establecimiento. Hoy en día, la firma cuenta también con puntos de venta en Algorta, Las Arenas y Plentzia.
La evolución del sector ha transformado por completo la oferta. De apenas media docena de sabores en el pasado, han pasado a ofrecer casi cincuenta opciones distintas, incluyendo propuestas sin azúcar, sin lactosa o veganas. Sin embargo, la familia Aberasturi mantiene la receta original. "Continuamos haciendo los de siempre, como la receta del abuelo Aberasturi", asegura.
En el obrador, el proceso todavía conserva un importante componente artesanal. Las mezclas lácteas pasan por la pasteurizadora, reposan en cubas de maduración y llegan a la mantecadora. Las variedades de fruta utilizan un método distinto, aprovechando el propio zumo natural para potenciar el sabor final. A pesar de contar con maquinaria moderna, "las cosas hechas a mano todavía tienen futuro", defiende Bilbao.

"Los sabores guardan nuestros mejores recuerdos. No sólo servimos cucuruchos, somos el punto de encuentro donde el tiempo se detiene."

Esther Bilbao · Responsable de la heladería Aberasturi
Ayer, para celebrar el centenario, se reunieron con sus clientes. "En nuestra casa llevamos más de un siglo siendo el refugio dulce de generaciones en Las Arenas y Getxo". Las colas volvieron a formarse frente al mostrador, y se repartieron helados gratis para "convertir un sabor en memoria colectiva".