Esta iniciativa, desarrollada durante los últimos dos años, ha dado un paso significativo esta temporada al pasar del análisis de la situación al desarrollo de acciones concretas, basándose en la información recopilada en diagnósticos previos. Los clubes han diseñado y puesto en marcha microplanes adaptados a su realidad, ritmo y necesidades específicas.
Jon Luqui, presidente de la Mancomunidad, destacó que el deporte es un "espacio estratégico para la socialización de niños y jóvenes" y, por tanto, "un ámbito importante para dar protección y oxígeno al euskera". En la presentación, junto a él, estuvieron Felipe Elgarresta, presidente del Urola, y Sergio Galdeano, delegado de la sección de baloncesto del Goierri. Los representantes del Ilintxa, ausentes, enviaron una valoración positiva.
Felipe Elgarresta, desde el Urola, describió el proceso como "muy enriquecedor". El club ha definido su Plan Estratégico de Euskera, ha establecido un sistema de seguimiento y ha creado un plan de acciones para 2026, incluyendo la unificación de terminología, la creación de nuevos documentos y el trabajo con entrenadores para fomentar el uso del idioma.
Sergio Galdeano, del Goierri, señaló que el microplan les ha servido para "analizar la situación, fijar prioridades y acordar pasos concretos". Las tres líneas de trabajo abiertas se centran en la implicación de los entrenadores, la definición de criterios lingüísticos y la difusión del plan. "Lo más importante es que hemos empezado a incorporar la gestión del euskera en nuestras decisiones cotidianas", afirmó.
Desde el Ilintxa, también se valoró positivamente la experiencia, reconociendo la "necesidad de reflexionar y trabajar estratégicamente sobre el uso del euskera". El club se compromete a seguir desarrollando su plan.
Jon Luqui calificó los resultados de "satisfactorios" y resaltó que se ha "comenzado a construir una nueva cultura sobre la gestión del euskera en los clubes". Los retos para los próximos años incluyen continuar con los clubes participantes, aumentar su autonomía, lograr un reflejo directo en los entrenamientos y atraer a más entidades al proyecto.
El acto concluyó con la firma de un convenio para dar continuidad al proyecto entre la Mancomunidad, el Urola, el Ilintxa y el Goierri.




