La tarde-noche de ayer, el cielo guipuzcoano se iluminó repetidamente entre las seis de la tarde y las diez de la noche, debido a una tormenta eléctrica que fue tan intensa como inusual para la época. En total, se contabilizaron 2.260 rayos desde las seis de la tarde, de los cuales 2.058 se concentraron en ese lapso de apenas cuatro horas.
“"Las altas temperaturas que se alcanzaron durante la jornada de ayer junto a la convergencia de viento en superficie en la zona de Euskadi propiciaron el desarrollo de las tormentas al final del día. Las tormentas fueron más destacables por su actividad eléctrica que por sus precipitaciones."
Según los datos de AEMET, la actividad eléctrica se focalizó principalmente entre las 18:00 y las 22:00 horas. A partir de ese momento, la tormenta disminuyó su intensidad, registrándose solo 202 rayos después de las diez de la noche. Ampliando el análisis a Donostia y un radio de 25 kilómetros, incluyendo la superficie marítima, las cifras son aún más notables, alcanzando los 3.700 rayos, con 2.400 de ellos en el periodo de máxima actividad.
A pesar de lo espectacular de la tormenta por la frecuencia con la que el cielo se iluminó, las precipitaciones fueron mínimas. En Hondarribia se recogieron 10,6 litros por metro cuadrado en 24 horas, mientras que en la estación de Igeldo apenas se alcanzaron los 2,5 litros. De hecho, muchos de los rayos caídos anoche no llegaron a impactar contra el suelo, permaneciendo dentro de las nubes.
La temperatura máxima registrada este martes fue de 29,7 grados en el aeropuerto de Hondarribia y 25,2 grados en Igeldo. Aunque estos valores son elevados, no batieron récords. Más llamativas fueron las temperaturas mínimas de la madrugada: en Mutriku se rozó la noche tropical con 20 grados, y en Zumaia se anotaron 18 grados.
Para las próximas horas, la previsión indica un tiempo estable en Gipuzkoa. Este jueves predominará el sol y las temperaturas volverán a subir, aunque con algunas nubes bajas en la vertiente cantábrica. Las temperaturas se mantendrán agradables, con máximas en torno a los 20 grados en la costa y cercanas a los 25 en el interior, especialmente en municipios como Arrasate. Sin embargo, el ambiente podría cambiar ligeramente al final del día, con cielos parcialmente nubosos durante la tarde-noche. El viernes y el fin de semana traerán un giro más claro, con cielos nubosos y precipitaciones que devolverán la inestabilidad tras varios días de ambiente casi veraniego.




