Más de 2.000 viviendas de protección oficial (VPO) cambian de manos cada año en Euskadi. El Gobierno Vasco prepara medidas para reforzar el control sobre estas compraventas y evitar los sobreprecios encubiertos que, según denuncia el consejero de Vivienda, Denis Itxaso, se producen en parte de estas operaciones.
En una entrevista concedida a NOTICIAS DE GIPUZKOA, Itxaso ha defendido la necesidad de actuar sobre un mercado en el que "hay auténticas pasadas" y donde algunos vendedores utilizan la compra obligatoria de cocinas, muebles u otros elementos para elevar de facto el precio legal de las viviendas protegidas.
“Estamos por encima de las 2.000 transacciones de VPO al año en Euskadi”, ha explicado el consejero. “Tenemos que asegurar que hacemos todo lo posible para frenar el fraude en la compraventa de viviendas protegidas en las que este país hizo un gran esfuerzo en décadas anteriores para construir y que ahora, con la excusa de los muebles, se terminan vendiendo a un precio muy por encima del establecido”. Itxaso ha reconocido que el Gobierno Vasco ha ido tomando conciencia del fenómeno en los últimos años.
El consejero ha insistido en que el problema no radica en que comprador y vendedor pacten libremente la venta de determinados enseres, sino en convertir esa compra en una condición obligatoria para acceder a la vivienda: “Tú puedes vender tu VPO y llegar a un acuerdo con el comprador para la cocina o para unos muebles, pero no puede ser obligatorio. Porque cuando se convierte en obligatorio entonces el precio lo pone quien vende. Puedes poner el precio que quieras, como es obligatorio que me lo compren”.
La propuesta adelantada esta semana pasa por que el Gobierno Vasco actúe como intermediario en estas operaciones para garantizar que las viviendas protegidas se transmitan respetando los precios máximos legales y los criterios de acceso establecidos para este parque residencial. Es decir, señalando quién debe ser el comprador dentro de las listas de Etxebide.
La "lección" de Benta Berri
La ofensiva contra el fraude en las VPO forma parte de una estrategia más amplia para preservar el parque de vivienda protegida en Euskadi. En ese contexto se enmarca también la reflexión que, según el propio Itxaso, le ha generado el caso de las 510 VPO en alquiler de Benta Berri, en Donostia, propiedad del fondo de inversión Blackstone y cuya protección expira en 2028.
“La primera y más importante lección es que cuando hay voluntad se pueden resolver las cosas por complejas que sean. Hay que tener valentía y determinación”, ha firmado.
El consejero ha explicado a NOTICIAS DE GIPUZKOA que el Gobierno Vasco propondrá que las viviendas protegidas del antiguo régimen no pierdan automáticamente esa condición cuando se encuentren en municipios declarados zona tensionada.
“Vamos a plantear que en zonas tensionadas las viviendas que se descalificaban a los 20 o 30 años no pierdan su calificación”
“Vamos a plantear que en zonas tensionadas las viviendas que se descalificaban a los 20 o 30 años no pierdan su calificación”, ha dicho. A su juicio, se trata de “corregir un error histórico” y de lanzar una señal clara de protección a los inquilinos.
La medida tendría una incidencia directa en promociones como las de Benta Berri, actualmente propiedad de la SOCIMI Testa Homes, controlada por el fondo Blackstone. Durante los últimos meses, los vecinos han reclamado a las instituciones vascas mecanismos que impidan que estas viviendas pasen al mercado libre una vez finalice su periodo de protección.
Itxaso ha defendido que la vivienda protegida nació precisamente para amortiguar las tensiones del mercado y advierte de que sería difícil justificar que, en pleno contexto de crisis residencial, estos inmuebles puedan convertirse en activos generadores de grandes plusvalías. “Hay viviendas que están esperando a liberalizarse para generar unas plusvalías que ya están siendo muy duras en el mercado libre. La vivienda protegida nació precisamente para frenar esos incrementos”, ha afirmado.
“Seguramente serán medidas controvertidas, pero hace falta determinación”, ha concluido.




