El Banco de Alimentos de Gipuzkoa asistió a unas 15.500 personas durante el año pasado, mediante la distribución de 2.056 toneladas de alimentos a través de sus diversos programas. Esta cifra representa una disminución tanto en el volumen total de alimentos como en el número de beneficiarios. Sin embargo, esta reducción ha permitido a la asociación mantener el ratio mensual de alimentos por persona y reforzar la calidad de la atención ofrecida.
Según la última memoria de la entidad, desde 2024, Gipuzkoa ha experimentado un descenso en toneladas y personas atendidas. Lejos de ser un aspecto negativo, esta situación ha posibilitado “una ayuda más equilibrada, adaptada a sus necesidades reales y sostenida en el tiempo”. Desde la organización guipuzcoana, enfatizan que “no se trata solo de volumen, se trata de cuidado”.
A lo largo del año pasado, se beneficiaron un total de 15.500 personas, con un promedio de 11 kilos por persona al mes. En total, se distribuyeron 2.056 toneladas, lo que supone un descenso considerable respecto al ejercicio anterior, cuando se repartieron 2.560 toneladas a 17.202 personas. Esta caída se atribuye principalmente a dos factores: la reducción de donaciones del programa “Último minuto” y una menor aportación económica para la compra de alimentos durante la Gran Recogida de 2024 y principios de 2025.
No se trata solo de volumen, se trata de cuidado.
El programa “Último minuto”, que recupera alimentos próximos a caducar, logró 809 toneladas de 135 proveedores, un 5% menos que el año anterior, y un 12% menos entre 2023 y 2024. La falta de liquidez en la primera mitad del año llevó al Banco de Alimentos a comprar 215 toneladas por 287.054 euros, gracias a la negociación de precios competitivos. Además, se recibieron 866 toneladas a través de colectas y donaciones de 45 organizaciones, y la Gran Recogida, celebrada entre el 7 y el 16 de noviembre, recaudó 599.082 euros en alimentos, bonos y donaciones, con la ayuda de casi 200 voluntarios en 215 tiendas.
Entre las causas del descenso de beneficiarios, el Banco de Alimentos señala la mejora del empleo en Euskadi y, especialmente, en Gipuzkoa, que registró una de las tasas de paro más bajas de la CAV a finales del año pasado. No obstante, la asociación recuerda que la pobreza severa afecta a más de 40.000 personas en el territorio, un 5,5% de la población guipuzcoana, concentrándose en familias monoparentales, migrantes y trabajadores con ingresos insuficientes.
En 2025, el Banco de Alimentos distribuyó 132 lotes mensuales a 13.580 personas, con 9,05 kilos por persona y mes. Seis de cada diez personas asistidas fueron mujeres. Para llevar a cabo esta labor, la organización contó con 210 voluntarios, 75 socios y cinco empleados, quienes también participaron en un proyecto educativo que llegó a 780 estudiantes a través de sesiones informativas y visitas a los almacenes de Oiartzun.




