Dos nuevos radares se han instalado en el enlace entre la AP-1 y la AP-8 en Eibar, elevando a 38 el número total de radares fijos en las carreteras guipuzcoanas, gestionados por Bidegi y la Dirección de Tráfico del Departamento de Seguridad.
Un buscador que utiliza datos actualizados de RACE y Trafikoa permite visualizar los radares fijos y sus límites de velocidad exactos introduciendo el punto de partida y llegada, facilitando así una conducción más prevenida.
El tramo guipuzcoano de la AP-8 registró 33.813 multas el año pasado, siendo la carretera con más sanciones de la red vasca. La GI-20 a su paso por Donostia y la N-I en Gipuzkoa también figuran entre las vías con más denuncias, con 22.597 y 22.000 multas respectivamente.
El año pasado se tramitaron más de 320.000 multas en el País Vasco, de las cuales más del 70% fueron por exceso de velocidad. Específicamente, en Gipuzkoa se impusieron más de 91.027 multas por exceso de velocidad, una cifra superior a la de hace más de cinco años.
Los ejes de la N-I y la AP-8 concentran la mayor vigilancia. En la N-I, los radares se distribuyen entre Etzegarate y Andoain, mientras que en la AP-8 se encuentran dispositivos en las zonas de Zestoa, Mendaro y Elgoibar, algunos con límites de 80 km/h.
En el entorno de San Sebastián, la GI-20 cuenta con varios puntos de vigilancia con radares fijos en túneles y áreas residenciales como Aiete, Intxaurrondo y Pasaia, donde los límites son de 80 o 100 km/h según el tramo.




