El teléfono móvil se ha consolidado como un objeto indispensable para la mayoría de las personas, especialmente entre los jóvenes, quienes a menudo desconocen cómo sería un día sin él. Para promover una necesaria "desconexión digital", la Plaza Okendo de Donostia será el escenario el próximo 18 de abril de un espacio donde será posible "abandonar" el teléfono entre las 11:00 y las 19:00 horas, por el tiempo que cada uno decida.
La iniciativa, denominada "Día sin móvil en familia", ha sido impulsada por el Gobierno Vasco en las tres capitales de la CAV. En Bilbao, los teléfonos podrán dejarse en el Parque de Doña Casilda, y en Vitoria, en la calle Postas, 2. El objetivo principal es fomentar un uso equilibrado de las nuevas tecnologías y recuperar la comunicación y las relaciones familiares sin la mediación de pantallas.
En el caso de Donostia, quienes lo deseen podrán acercarse a la Plaza Okendo y depositar sus aparatos en zonas supervisadas por personal con formación en intervención familiar o comunitaria, quienes informarán sobre los riesgos y la adicción al teléfono móvil. Además, las familias participantes podrán comprometerse, mediante su firma, a cumplir un decálogo sobre el uso responsable de la tecnología y recibirán una bolsa reutilizable con un soporte para replicar esta iniciativa en sus hogares.
“"Creemos que va a mejorar la comunicación al aumentar la socialización, además de prevenir de posibles malos usos que repercuten en adultos y menores."
Nerea Melgosa, consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, explicó este martes en Bilbao que la iniciativa es un pequeño "reto" para impulsar el "bienestar emocional" y sensibilizar sobre la "dependencia" del teléfono móvil. El Gobierno Vasco, gracias a los participantes, también busca recopilar información para identificar hábitos, resistencias y oportunidades de mejora, con vistas al desarrollo de futuras políticas públicas.
En los últimos tiempos, el uso del teléfono móvil, especialmente entre los jóvenes, se ha convertido en una preocupación para familias, expertos e instituciones, que han presentado diversas propuestas para limitar su uso. Por ejemplo, la plataforma Altxa Burua lanzó el año pasado la campaña "Gurea erabil dezakezu" (Puedes utilizar el nuestro), que permite a los jóvenes usar el teléfono de 450 comercios de Donostia, evitando así la necesidad de llevar el suyo propio. En Zumaia, el Ayuntamiento, junto con clubes deportivos y el ambulatorio, desarrolló un decálogo para un uso saludable de las pantallas y fomentar las relaciones cara a cara.
Según los últimos datos de la asociación Altxa Burua, casi la mitad del alumnado vasco pasa al menos cuatro horas frente a la pantalla, mientras que la media estatal es del 17%. Este porcentaje es aún mayor en algunos institutos, como el de Antigua-Luberri de Donostia, donde se han comprometido a retrasar el uso del teléfono y solo uno de cada cuatro alumnos entre 11 y 12 años posee un móvil. Estas iniciativas se enmarcan en un contexto en el que el Gobierno de España busca prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, una medida también reivindicada por diversos expertos.




