La exposición reúne una significativa parte de la trayectoria artística de la pintora Marta Cárdenas (Donostia, 1944), con obras que abarcan desde sus inicios, adscritas a las Nuevas Figuraciones y Realismos, como su autorretrato Yo (1970), trazado en ocres y grises, hasta sus últimas creaciones abstracto fauvistas como sus Bailarinas (2014), de potentes colores lumínicos.
La artista, con una obra consolidada por el mercado y la historiografía, presenta una serie de trabajos que arrancan de 1997, como Ropa tendida y Pesquero detalle de la cubierta. En estas piezas, manteniendo siempre la realidad como base, se adentra en los caminos y la sintaxis de la abstracción, creando un tándem fértil y lleno de aciertos. Transita de lo cotidiano a lo universal, de la realidad a la abstracción, del objeto concreto a lo conforme.
En la pintura de Marta Cárdenas se perciben muchas horas de contemplación de la realidad y de lucha con la pintura, así como la capacidad de captar el instante mágico en que esta se deja atrapar por ella. La captura de ese momento mágico de pintar el movimiento de gatos y animales, o de plasmar formas y colores de la India y otros lugares que visitó en sus viajes con su marido, el músico Luis de Pablo.
Rastro, ropa a la venta y Ropa a la venta en el rastro (2009) son algunas de las obras realizadas bajo estos parámetros, donde la explosión de formas y colores hace referencia a otras tonalidades y continentes por los que ha trascendido su obra, aportando a la galaxia centroeuropea otros aromas y sabores cromáticos.
Vidriera en óvalos (2000) es la obra cumbre y más compleja que se ofrece en esta muestra. Presenta formas orgánicas y colores lilas, violetas y morados, solo interrumpidos por algunos amarillos y rojos. Una explosión de color silente que bien merecería ser llevada a la práctica en algún templo del mundo.
Calas y Vegetal (2014) son dos potentes obras llenas de coloridos fuertes y profundos, así como suaves y delicados, casi como contrapuestos en armónicos. Sus últimas creaciones, realizadas con técnicas mixtas y collage, parecen centrar su atención en la naturaleza y hacer guiños a propuestas ecológicas. Una pintura para el disfrute del color y del sonido.




