Pantxoa y Peio: Los últimos conciertos de despedida

Los músicos ofrecerán sus últimas actuaciones en el BEC de Barakaldo y otros lugares para cerrar una trayectoria de más de 40 años.

Los músicos Pantxoa Karrere y Peio Ospital en el escenario de una gran sala de conciertos, actuando con micrófonos.
IA

Los músicos Pantxoa Karrere y Peio Ospital en el escenario de una gran sala de conciertos, actuando con micrófonos.

Los músicos Pantxoa Karrere y Peio Ospital ofrecerán sus últimos conciertos en el BEC de Barakaldo y otros escenarios para decir adiós a una trayectoria de más de 40 años.

Pantxoa Karrere (Azkaine, Lapurdi, 1948) y Peio Ospital (Ezpeleta, Lapurdi, 1948) pondrán fin a su carrera musical con una serie de conciertos de despedida en el BEC de Barakaldo en enero de 2027. Tras su última actuación en 2011, han decidido ofrecer un cierre digno a su trayectoria de más de 40 años como agradecimiento a sus seguidores. "Será un momento realmente hermoso y emotivo", han declarado. Quedan pocas entradas disponibles para el día 9.
Además, recibirán el Premio Adarra 2026, otorgado por el Ayuntamiento de Donostia y Donostia Kultura, mañana, 21 de junio, Día Europeo de la Música, en el Teatro Victoria Eugenia. El jurado reconoce su labor en la recuperación y transmisión de canciones tradicionales del País Vasco continental que expresan la identidad, el sentimiento y la memoria colectiva de Euskal Herria.
La pareja musical llevaba quince años alejada de los escenarios. Peio Ospital explicó que la cálida acogida del público y las peticiones de la gente, tras ser invitados a cantar juntos en el espectáculo Mitoaroa II de Peio Reparaz, les impulsaron a organizar esta gira. Pantxoa Karrere admitió que al principio no estaba convencido, pero que, vista la respuesta del público, tenía claro que "tenía que hacerse".
El agotamiento de las entradas para el BEC en pocas horas demuestra el deseo del público de verlos. "Es un desafío especial", dice Karrere, "la tensión es habitual antes de cualquier concierto, pero habrá muchas emociones en el escenario". Han seleccionado varios lugares significativos para la gira final, como Santutxu, Lesaka, Bergara y Baiona. El concierto de Santutxu es particularmente especial, ya que se celebrará en el mismo lugar donde la policía atacó a los espectadores hace 50 años.
Ospital señaló que los últimos conciertos serán "un relato de un recorrido", y celebrarán una historia de amor con este pueblo. "Quiero expresar mi gratitud al pueblo por esta historia de amor que me ha dado la vida", dijo. Karrere añadió que sus canciones han tenido éxito porque "conectan con los problemas de este pueblo", y que la gente "se ve reflejada en sus vidas" a través de ellas.
Inicialmente, en Ipar Euskal Herria no se realizaban conciertos, y subir al escenario en una lengua reprimida era "algo nuevo". Con los años, al lanzar discos y casetes, entraron en los hogares y los comités de fiestas locales comenzaron a contratarlos. Mencionaron a Mixel Labegurie como un pionero. Pantxoa y Peio aprendieron el repertorio tradicional en casa, lo que fue su "conservatorio".
Karrere subrayó que tenían claro "a qué querían cantar" y que no van a cambiar. Ospital recordó que en la década de 1960 comenzó a surgir una conciencia vasca en el País Vasco continental, y que se produjo un "renacimiento". Mirando atrás, recordaron especialmente a Manex Pagola y Telesforo Monzon por cantar sus canciones.
En cuanto a la situación del euskera, Ospital comenta a su nieto que la lucha de su generación fue convertir el euskera en lengua de enseñanza, y la de la siguiente generación es "convertir el euskera en lengua de calle". Karrere afirma que la música vasca está viva y que los jóvenes son cada vez más expertos, y tiene esperanza. Ospital se muestra sorprendido por el deseo de la gente de congregarse masivamente, como en el BEC.
La última gira se titula "Mirando a la historia de Pantxoa y Peio". Ospital dice que han sido más intérpretes que compositores, y que el hecho de que la gente empezara a aprender euskera escuchando sus canciones o que sirvieran de vínculo con el país para quienes estaban en el extranjero "ha merecido la pena". La frase "Porque fuimos, serán" lo resume todo, según él.