Dos soles sonrientes a los lados de una banda azul, en un elegante escudo, pueden ser identificados como el "símbolo del obispo" que fundó la universidad de Sancti Spiritus, aunque su profundo significado es poco conocido. La imaginería del impresionante edificio renacentista también es compleja, compuesta por un laberinto de héroes, santas, monstruos y grotescos que reflejan el ideal humanista de la educación.
Estos relieves están formados por 33 santas y virtudes que ensalzan la fuerza y el mérito de las mujeres. Los dos soles del escudo guardan secretos filosóficos sobre el conocimiento, y la "academia madre" de Oñati refleja la voluntad de conocimiento.
¿Cómo es que no se ha sacado a la luz ese tesoro excepcional que debería ser patrimonio público de la humanidad?
En viajes de investigación por instituciones académicas culturales, se ha señalado que el legado de la Universidad de Sancti Spiritus debería ser patrimonio público de la humanidad, pero nuestras grandes instituciones lo descartan sin conocer su valor, los expertos deben regresar al trabajo y los oñatiarras lo hemos olvidado.
Se recuerda el loable modelo de Alcalá de Henares, donde en el siglo XIX, tras el cierre de la universidad y la subasta de sus edificios, los ciudadanos formaron la Sociedad de Condueños y salvaron el histórico colegio, manteniendo la universidad revitalizada que hoy admiran miles de visitantes.
¿Dejaremos perder el alma mater histórica de los vascos y el símbolo y orgullo de Oñati? Para responder a esta pregunta, se ha organizado un acto el 24 de junio, a las siete de la tarde, en la Casa de Cultura de Oñati, para recuperar y socializar el legado, significado y valor de la universidad.
Las personas interesadas, curiosas o que deseen conocer el secreto de los dos soles están invitadas al evento.




