El Ayuntamiento de Azpeitia ha inaugurado hoy en la sala de exposiciones Foru Ibilbidea la muestra 'Mujeres represaliadas por el franquismo. El caso de Gipuzkoa', que podrá visitarse hasta el 27 de septiembre. Es un trabajo realizado en colaboración por la sociedad de ciencias Aranzadi y la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Junto a la exposición, se ofrecerán dos visitas guiadas: el jueves, a las 17:00, y el día 24, a las 18:00. Para participar, es necesario inscribirse previamente rellenando el formulario disponible en el siguiente enlace.
El Ayuntamiento de Azpeitia y la sociedad Aranzadi colaboran desde 2013 en el análisis de la memoria histórica. Dentro de este convenio y enlazado con el Día de la Memoria Histórica, se ha organizado la exposición. La alcaldesa de Azpeitia, Nagore Alkorta, destacó en la presentación que la historia se ha contado desde la perspectiva masculina, invisibilizando a las mujeres, y subrayó la importancia de trabajar la perspectiva de género en la memoria histórica.
El origen de la exposición es el estudio 'Mujeres represaliadas por el franquismo: el caso de Gipuzkoa' publicado en 2023 por Ione Zuloaga, que analiza la represión entre 1936 y 1945. Javier Buces, investigador de Aranzadi, señaló que es el primer estudio a nivel de Euskal Herria que tiene en cuenta un territorio completo.
La exposición, sin embargo, abarca hasta el final del franquismo, hasta 1975. Se divide en cuatro partes: la primera contextualiza el periodo histórico (entre guerras y la II República) y los derechos logrados por las mujeres, recordando que el fascismo los anuló.
Las tres partes restantes narran la represión sufrida por las mujeres en diferentes etapas del franquismo: la "crudeza brutal" durante la guerra, la represión indirecta en los "oscuros años de posguerra", y la respuesta del franquismo (tortura, cárcel, asesinatos) a la reactivación del antifranquismo entre finales de los 60 y 1975.
Para facilitar la comprensión, se han expuesto diversos elementos y testimonios. Buces explicó que a menudo se olvida que detrás de la historia hay personas con nombre y apellidos. Por ello, se ha colocado una urna y fichas para que los visitantes puedan aportar información sobre mujeres represaliadas y Aranzadi pueda recoger testimonios.




