La portavoz de EH Bildu, Maite Usabiaga, subrayó que la moción buscaba recordar la importancia política e institucional de esos "dos momentos históricos". "La abolición de los fueros supuso una gran pérdida para el pueblo, en términos de autogobierno y derechos históricos. Fue una medida impuesta desde fuera", afirmó. Ha señalado la necesidad de contar con "herramientas político-institucionales adecuadas" para afrontar los complejos retos futuros, destacando el importante papel de los ayuntamientos en ello, tal como se expresó en el "Movimiento de Alcaldes".
El portavoz del PNV, Kepa Sebele, también calificó la efeméride de importante y señaló que la intención del PNV es animar a todos los ayuntamientos de Euskal Herria a dar un paso más. El representante socialista Alberto Alonso, sin embargo, votó en contra, argumentando que "siempre hemos querido dirigirnos a una población que se legitima a sí misma de cara al futuro, no al pasado".
Por otro lado, una moción presentada por el PNV y aprobada por unanimidad defiende la garantía del derecho a realizar el examen Baxoa en euskera. Sebele calificó la petición de "sentido común", afirmando que "cada uno debe tener la opción de presentarse en su lengua materna o en la lengua oficial que desee".
Usabiaga, aunque se mostró a favor de la moción, añadió que la situación se debe a que en Euskal Herria influyen tres administraciones y las leyes lingüísticas son diferentes, lo que resulta en derechos lingüísticos distintos según el lugar de Euskal Herria. "Hemos querido reivindicar que todos los euskaldunes deberíamos tener los mismos derechos lingüísticos".
Alberto Alonso, por su parte, indicó que la moción reivindica la defensa de los derechos lingüísticos y que están de acuerdo en que el euskera está "asentado a ambos lados del Bidasoa".




