La emblemática sidrería Petritegi ha celebrado su 500 aniversario en Astigarraga con una gran fiesta popular abierta a los ciudadanos. El evento sirvió como muestra de agradecimiento por el apoyo, el cariño y la complicidad recibidos durante cinco siglos de historia compartida.
Según la familia Otaño, propietaria del establecimiento, «Cumplir 500 años solo es posible cuando existen raíces profundas. Las nuestras están en Astigarraga y en las personas que han acompañado nuestra trayectoria generación tras generación. Esta celebración ha sido nuestra manera de decirles gracias».
La celebración también sirvió para inaugurar la nueva carpa de Petritegi, un espacio que se estrena con este evento y que será protagonista durante el verano, dando paso a la tradicional temporada de sardinadas.
La jornada comenzó con una bienvenida a cargo de Ioritz Otaño, miembro de la sexta generación de la familia. Posteriormente, los asistentes disfrutaron de la primera sardinada de la temporada, ofrecida de forma excepcional. El evento incluyó también una sesión musical con el DJ Mario Azurza, un espacio infantil, la entrega de recuerdos conmemorativos y una exposición fotográfica que repasó la relación histórica entre Astigarraga y Petritegi.
Cientos de asistentes disfrutaron de una tarde festiva marcada por el reencuentro y el buen ambiente. El photocall conmemorativo del 500 aniversario y los dos txotx móviles instalados para la ocasión fueron algunos de los grandes atractivos. La exposición fotográfica recibió una excelente acogida, permitiendo recordar vivencias compartidas.
Con esta iniciativa, Petritegi ha querido poner en valor el vínculo que la une al territorio desde hace medio milenio, construida sobre los pilares de la familia, la tierra y el tiempo.




