El hospital público de Tolosaldea fue el tema central hoy en la Comisión de Salud del Parlamento Vasco, en una comparecencia solicitada por EH Bildu. Se debatió sobre el nuevo centro, cuya construcción está prevista para 2028 y finalización en 2031. La parlamentaria Rebeka Ubera criticó que la comparecencia llegaba tarde, ya que el plan funcional se solicitó y se recibió tras haberse licitado el proyecto.
Ubera señaló dos puntos clave en el plan funcional: la oportunidad perdida de colaboración y que el plan habla de una «infraestructura satélite» más que de un hospital. Planteó preguntas sobre si se ha hablado con el propietario de la Clínica Asunción, Inviza, si se han analizado alternativas y por qué no se ha recibido el documento de transición. Advirtió que el nuevo hospital ofrecerá menos servicios que la actual OSI de Tolosaldea y abogó por invertir en profesionales en lugar de en cemento, recordando las subvenciones recibidas por la Clínica Asunción.
El consejero de Salud, Alberto Martínez, acompañado por el viceconsejero de Administración y Financiación Sanitaria, Aritz Uriarte, la directora gerente de la OSI Donostialdea, Maite Martinez de Albeniz, y otros profesionales, explicó que el nuevo hospital no será solo una infraestructura, sino que definirá «un nuevo modelo sanitario público». Según el consejero, el proyecto es un firme compromiso del Gobierno Vasco y responde a una reivindicación histórica, ofreciendo más servicios y especialidades y formando parte de una reorganización asistencial para mejorar la atención pública.
Martínez enfatizó que el proyecto no es solo un edificio, sino una nueva forma de cuidar a los ciudadanos, buscando una atención más coordinada y cercana. Detalló que el proceso ha sido «largo, riguroso y compartido», recordando las reuniones con profesionales sanitarios, alcaldes de la comarca, agentes sociales, sindicatos y la plataforma TOPA, asegurando la participación.
El consejero aclaró que Tolosaldea necesita un hospital público integrado en un sistema más amplio, conectado con la OSI Donostialdea. El objetivo es mejorar los resultados de salud, reforzar la continuidad asistencial y garantizar una atención segura, humana y sostenible. El nuevo hospital ofrecerá consultas externas, cirugía programada, hospitalización, urgencias, diagnóstico avanzado y nuevas especialidades como cardiología, neurología y traumatología.
Respecto a la posible publicación de la Clínica Asunción, Martínez indicó que el nuevo hospital debe responder al modelo asistencial del siglo XXI. Expresó la intención de realizar una convocatoria específica para integrar al personal de Asunción en el nuevo hospital, presentando una propuesta a los sindicatos. El representante del PSE-EE, Ekain Rico, elogió la postura del Departamento de Salud, mientras que el representante de EH Bildu exigió responsabilidad al consejero sobre el futuro de los trabajadores.
En cuanto a la licitación del proyecto, Martínez informó que se han recibido siete ofertas y se espera adjudicarla esta semana. El hospital se construirá en una parcela de 8.445 metros cuadrados en Iurramendi, con obras previstas para mediados de 2028 y finalización en 2031. El edificio tendrá siete plantas, cuatro sobre rasante y tres subterráneas.




