Esta iniciativa busca mejorar de forma continua la seguridad vial y las condiciones del firme en la red de alta capacidad de Gipuzkoa, según ha explicado la institución foral. Las actuaciones se desarrollarán en dos fases: en 2026 se intervendrá en aproximadamente 21 kilómetros distribuidos en 13 tramos, mientras que en 2027 se completará la obra con la rehabilitación de otros 25 kilómetros, alcanzando así los 46 kilómetros previstos.
En la AP-8, dirección Bilbao, se mejorarán 3,2 kilómetros entre las localidades de Mendaro, Elgoibar y Eibar. En dirección Behobia, se repararán 2,4 kilómetros a la altura de Elgoibar y 4,3 kilómetros a la altura de Deba. En la AP-636, dirección Bergara, se arreglarán 1,5 kilómetros entre Ormaiztegi y Ezkio-Itsaso, y otros 925 metros en Bergara. En dirección Beasain, se actuará en un tramo de 1,6 kilómetros en Zumarraga.
En la AP-1, se renovarán tres tramos en dirección Eibar: 2,8 kilómetros en Arrasate, y dos tramos de 1,9 kilómetros y 1 kilómetro en Bergara. Adicionalmente, en la GI-20, se reparará el tramo de 800 metros entre Errenteria y Pasaia en ambas direcciones.
Las obras de 2027 incluirán la rehabilitación de otros 25 kilómetros. En la AP-8, sentido Bilbao, se mejorará un tramo de 1,1 kilómetros en Zarautz, 4,5 kilómetros entre Zumaia y Deba, y un kilómetro en Mendaro. En sentido Behobia, se rehabilitarán 660 metros en Deba, y 3,9 kilómetros entre Getaria y Zarautz.
En la AP-1, sentido Eibar, se renovarán dos tramos: 2 kilómetros entre Eskoriatza y Aretxabaleta, y 2,1 kilómetros entre Arrasate y Oñati. En sentido Vitoria-Gasteiz, se mejorará el firme de otros dos tramos: 2,1 kilómetros entre Arrasate y Aretxabaleta, y 2 kilómetros entre Aretxabaleta y Eskoriatza.




