Según datos recopilados por Goiena de la Mancomunidad, desde 2021 hasta la fecha, se han registrado un total de 104 incidentes de quema, afectando a 280 contenedores. Esto ha provocado un perjuicio económico que asciende a 306.158 euros.
El año pasado, 2023, fue el más crítico, con 42 quemas que dañaron 119 contenedores y supusieron un gasto de hasta 131.990 euros. Aretxabaleta fue la localidad con más casos registrados, aunque también se han producido incidentes en Arrasate, Eskoriatza, Bergara y Elgeta. En un periodo de cinco años, Arrasate ha sido el municipio con mayor número de quemas.
El presidente de la Mancomunidad ha subrayado la necesidad de que la ciudadanía tome conciencia de la magnitud de este problema. Ha señalado que, con más de 200 puntos de recogida en todo el valle, garantizar la vigilancia en todos ellos es extremadamente difícil.
También ha informado que se han realizado pruebas con contenedores equipados con sistemas de extinción automática de incendios, pero han concluido que tienen “poca eficacia y un alto coste”. Descartada esta opción, una de las medidas adoptadas ha sido la sustitución de los contenedores de plástico por metálicos, a pesar de la implicación económica que esto conlleva: el precio medio de un contenedor de plástico es de 940 euros, mientras que el metálico asciende a 1.759 euros. Además, como ha explicado Elkorobarrutia, los contenedores metálicos presentan otras limitaciones: “Hacen ruido y, por ejemplo, no son muy adecuados para el orgánico”.
Ya se han instalado 39 contenedores metálicos, pero para reemplazar todos los contenedores de papel y envases ligeros, se necesitarían 442 más. La Mancomunidad ha dialogado con EH Bildu y EAJ sobre este asunto, destacando que se trata de un problema social, y ha hecho un llamamiento a la concienciación.




